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Fiebre en niños: cuándo preocuparse y qué hacer en casa

Según la AEP, hay fiebre cuando la temperatura llega a 37,5 °C en la axila (38 °C en el recto), pero la edad, el aspecto, la respiración y la hidratación pesan más que la cifra. Te explicamos cómo medirla, cómo cuidar al niño en casa sin automedicarte y qué signos exigen consultar o llamar al 112.

Pediatrando Publicado el Revisión médica pendiente 15 min de lectura Cómo hacemos los artículos (en portugués)
AEPMinisterio de SanidadAEPap
Madre midiendo la temperatura de su hijo pequeño con un termómetro digital en la axila, con el niño en su regazo
En este artículo
  1. Resumen
  2. ¿Qué es la fiebre en un niño?
  3. ¿Cuándo es preocupante la fiebre en un niño?
  4. ¿Cómo se mide la temperatura de un niño correctamente?
  5. ¿Qué temperatura se considera fiebre en niños según dónde se mida?
  6. ¿Cómo cuidar la fiebre en casa?
  7. ¿Cuáles son los signos de alarma de la fiebre en niños?
  8. ¿Qué es la fiebrefobia y cómo evitarla?
  9. ¿Cuándo llevar al niño con fiebre al pediatra o a urgencias?
  10. Preguntas frecuentes sobre la fiebre en niños
  11. Glosario
  12. Referencias

Respuesta rápida

La fiebre es una señal de que el cuerpo está reaccionando, normalmente a una infección; no es una enfermedad en sí misma. Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), se considera elevada la temperatura que llega a 37,5 °C en la axila o a 38 °C en el recto. Pero la cifra sola no decide la urgencia: importan más la edad, el aspecto del niño, la respiración y si bebe. Un bebé de menos de 3 meses con fiebre debe ser valorado siempre por un profesional sanitario. Llama al 112 si hay dificultad para respirar, somnolencia extrema o dificultad para despertarle, convulsión, manchas moradas en la piel o si no puede beber. No le des medicamentos por tu cuenta y no uses friegas de alcohol ni agua fría.

La fiebre en un niño suele preocupar, sobre todo si aparece de noche o en un bebé pequeño. Saber medir la temperatura, fijarte en cómo está el niño y reconocer los signos de alarma te ayuda a actuar con tranquilidad.

Resumen

  • Fíjate en el niño entero, no solo en el número del termómetro.
  • La fiebre en un bebé de menos de 3 meses requiere valoración sanitaria, aunque tenga buen aspecto.
  • Mide con un termómetro digital en la axila y anota la hora, el valor y cómo estaba el niño.
  • Ofrécele líquidos (o el pecho más veces), no lo abrigues en exceso y no uses alcohol, agua fría ni medicamentos sin consultar.
  • Los signos de alarma requieren atención urgente aunque la fiebre no sea alta.
Padre con un bebé en brazos sujetando un termómetro

¿Qué es la fiebre en un niño?

La fiebre es una subida controlada de la temperatura del cuerpo, casi siempre como parte de la defensa frente a una infección. La AEP explica que se considera elevada la temperatura que alcanza 37,5 °C en la axila o 38 °C en el recto. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) la define de forma parecida: más de 37,5 °C axilar o más de 38 °C rectal.

La fiebre es uno de los motivos de consulta más frecuentes en pediatría. Pero no es una enfermedad, sino un síntoma, y la cifra por sí sola no indica si la causa es un virus o una bacteria. La mayoría de las infecciones que la provocan son leves y se resuelven en pocos días.

Cuando la temperatura sube, es normal que el niño tenga las manos y los pies fríos, sensación de frío y escalofríos. También puede tener las mejillas rojas, los ojos brillantes, estar más decaído y con el corazón y la respiración más rápidos.

El termómetro ayuda, pero no sustituye a mirar al niño. Según la AEP, es más importante cómo se encuentra que la cifra exacta. Un niño con fiebre que juega, está activo y tiene buen aspecto suele estar mejor que otro con menos temperatura pero muy decaído o con dificultad para respirar.

Madre preocupada mirando el termómetro de su hijo

¿Cuándo es preocupante la fiebre en un niño?

La fiebre preocupa en un bebé muy pequeño, cuando va acompañada de signos de alarma, cuando se prolonga o cuando el niño tiene una enfermedad de base. La cifra aislada no define la urgencia.

¿Cuándo preocuparse por la fiebre en un bebé o en un niño pequeño?

Lo primero es la edad. La AEP indica que un niño de menos de 3 meses con fiebre debe ser valorado por un profesional sanitario en cualquier caso. A esa edad, una infección grave puede no dar otros síntomas. El protocolo de la AEP sobre el lactante febril señala que en los menores de 3 meses la fiebre sin foco obliga a hacer pruebas, por el mayor riesgo de infección bacteriana grave. Por eso no le des ningún antitérmico antes de que lo vea un profesional.

Según la AEP, también conviene consultar si:

  • la fiebre dura más de 48-72 horas;
  • tiene entre 3 y 6 meses y la temperatura supera los 39 °C, o tiene 40 °C a cualquier edad;
  • está muy irritable o adormilado;
  • tiene mal aspecto general o dificultad para respirar;
  • le aparece una erupción en la piel.

Consulta también antes si tiene una enfermedad del corazón o de las defensas, o si toma medicamentos que las bajan, como los corticoides. En ese caso, comenta con su pediatra cuándo debes avisar.

En casa, observa si bebe y hace pis, cómo respira, si interactúa contigo, si tiene dolor, si aparecen manchas en la piel y cómo evoluciona. Si mejora entre un pico de fiebre y otro, puedes seguirlo con la orientación de su pediatra. Si empeora, deja de beber o cuesta despertarlo, no esperes al siguiente pico: acude a urgencias.

¿Puede dormir el niño con 39 °C de fiebre?

Sí, en la mayoría de los casos. La AEP indica que, si el niño duerme tranquilo, normalmente no hace falta despertarlo para darle un antitérmico. Tampoco sirve de nada medirle la temperatura cada poco: aumenta la ansiedad sin aportar información útil.

Lo que no es seguro es dejarlo dormir si cuesta despertarlo, respira con esfuerzo, tiene signos de deshidratación, dolor intenso, una convulsión, rigidez de cuello, manchas moradas o empeora rápidamente. En esos casos, busca atención sanitaria inmediata.

Antes de que se duerma, comprueba que responde con normalidad, que respira sin esfuerzo, que ha bebido y que ha hecho pis. Mantén la ropa ligera y la habitación a una temperatura agradable (20-22 °C, según la AEP). Si toma el pecho, sigue ofreciéndoselo cuando quiera.

La AEP y la AEPap recomiendan tratar la fiebre solo cuando se acompaña de malestar, no para "bajar el número". Si tienes dudas sobre una dosis ya administrada, sobre todo si cuida al niño más de una persona, no repitas el medicamento sin confirmarlo antes con tu centro de salud o con urgencias.

Adulto midiendo la temperatura de un niño en la axila con un termómetro digital

¿Cómo se mide la temperatura de un niño correctamente?

Usa un termómetro digital, mide siempre en el mismo sitio y anota el valor, la hora y cómo estaba el niño.

La AEP señala que el termómetro digital es la mejor opción a cualquier edad y que la medición axilar suele ser la más recomendable en casa. Los termómetros de infrarrojos, de frente o de oído, son rápidos y cómodos, pero menos precisos. Si el resultado es muy alto o te genera dudas, confírmalo con un termómetro digital en la axila. Según Familia y Salud (AEPap), las tiras de frente no son muy exactas y los termómetros de oído pueden no ser fiables si se usan mal.

Cómo medir en la axila:

  • Seca la axila y coloca la punta del termómetro en contacto con la piel.
  • Mantén el brazo del niño pegado al cuerpo hasta que el aparato pite.
  • Evita medir justo después del baño, tras mucha actividad o llanto, o con el niño muy abrigado. Espera a que se tranquilice y repite.

La medición rectal es la más precisa y es la que se usa en los servicios sanitarios para valorar a los lactantes pequeños. Si en casa no estás seguro de cómo hacerla, no la hagas y consulta. Si la cifra no encaja con el aspecto del niño, repite la medición correctamente y da mucho peso a su estado general.

Termómetro digital junto a una libreta y un lápiz para anotar la temperatura

¿Qué temperatura se considera fiebre en niños según dónde se mida?

El valor que define la fiebre depende de dónde se mide. Según la AEP, es de 37,5 °C en la axila o 38 °C en el recto. El protocolo de urgencias de la AEP sobre el lactante febril usa, en general, 38 °C, con el registro rectal como el más adecuado.

Lugar de mediciónSe considera fiebre
Axila (lo más habitual en casa)37,5 °C o más
Recto38 °C o más

Decir solo que el niño "tiene 38" sin indicar dónde se midió puede llevar a una mala interpretación. Cuando hables con tu centro de salud o con urgencias, di siempre en qué zona y con qué termómetro mediste.

En la práctica, el pediatra suma temperatura, edad, síntomas y exploración. Buscar una cifra de corte perfecta aumenta la ansiedad y distrae de lo más importante: la respiración, el nivel de conciencia, el color de la piel y la capacidad de beber.

Niño recibiendo un vaso de agua de un adulto

¿Cómo cuidar la fiebre en casa?

El objetivo es que el niño esté cómodo e hidratado, no que el termómetro marque 36. Ofrécele líquidos, mantén la ropa ligera, sigue con la lactancia y usa medicamentos solo con la indicación de su pediatra.

La AEP recomienda ofrecer líquidos con frecuencia para evitar la deshidratación, mantener la ropa ligera, no abrigar en exceso y mantener la habitación a 20-22 °C. Si toma el pecho, ofrécelo más veces. Vigila los signos de deshidratación: boca seca, menos pis, llanto sin lágrimas y decaimiento.

Las friegas con alcohol o los baños de agua fría no se recomiendan: resultan incómodos y no ayudan a controlar la fiebre. Si le bañas, que sea con agua templada y solo si lo tolera bien. Tampoco des infusiones, remedios caseros ni miel a un bebé, y nada de esto sustituye a la valoración de la causa.

El pediatra puede indicar un antitérmico cuando la fiebre causa malestar. Ten en cuenta:

  • No copies la receta de otro niño ni calcules la dosis por tu cuenta. Sigue la pauta de su pediatra o el prospecto, y fíjate más en el peso que en la edad.
  • No combines ni alternes ibuprofeno y paracetamol sin indicación: la AEP no lo aconseja, y solo se plantea si el malestar es intenso y reaparece antes de la siguiente dosis.
  • El ibuprofeno no se debe dar a menores de 3 meses, según la AEPap.
  • No des ácido acetilsalicílico (Aspirina®): la AEP indica que está contraindicado en España por debajo de los 16 años.
  • Los antibióticos no sirven para tratar la fiebre ni las infecciones por virus, que son la causa más frecuente.
  • Si el niño ha viajado recientemente a otro país, cuéntaselo al pediatra.

Mantener al día las vacunas, según el calendario de vacunación del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Ministerio de Sanidad) y de tu comunidad autónoma, es una de las mejores formas de prevenir infecciones que cursan con fiebre. Si falta alguna dosis, pide cita en tu centro de salud.

Niño durmiendo tranquilamente en su cuna por la noche

¿Cuáles son los signos de alarma de la fiebre en niños?

Son señales de que el niño podría tener una enfermedad grave. Si aparece cualquiera de ellos, acude a urgencias; si no puedes llegar o la situación es grave, llama al 112.

  • dificultad para respirar o respiración muy rápida;
  • mucha somnolencia o dificultad para despertarlo;
  • convulsión o pérdida de conciencia;
  • no puede beber o, si es un bebé, no puede tomar el pecho o el biberón;
  • vómitos persistentes, de todo lo que come y bebe;
  • signos de deshidratación: boca seca, poco pis, llanto sin lágrimas;
  • manchas rojas o moradas en la piel;
  • rigidez de cuello, confusión o dolor de cabeza muy intenso;
  • irritabilidad extrema o llanto inconsolable;
  • labios morados, piel muy pálida o fría junto con decaimiento.

En bebés pequeños no esperes a que aparezcan estos signos: la fiebre antes de los 3 meses ya es motivo de valoración sanitaria. A cualquier edad, si notas que tu hijo está muy distinto de lo habitual, hazte caso y consulta.

Mientras buscas ayuda, deja al niño en una postura cómoda y no le fuerces a comer ni a beber si está muy adormilado. Cuenta al profesional la temperatura más alta que has medido, dónde la mediste, a qué hora, los demás síntomas y los medicamentos que le hayas dado.

Padres hablando con un profesional sanitario en una consulta

¿Qué es la fiebrefobia y cómo evitarla?

La fiebrefobia es el miedo excesivo a la fiebre, como si la subida de temperatura causara por sí sola un daño. Puede llevar a actuar de forma poco segura: medir la temperatura a todas horas, abrigar mucho al niño, usar friegas de alcohol o agua fría, alternar medicamentos sin indicación o querer que el termómetro baje enseguida.

La AEP enumera entre los errores más frecuentes el uso de alcohol o agua fría, despertar al niño para darle medicación y medir la temperatura constantemente. Combatir la fiebrefobia no es quitarle importancia a tu preocupación. Una buena conversación con tu pediatra aclara qué vigilar, cómo mantener la hidratación y cuándo consultar.

La fiebre no hay que eliminarla a cualquier precio. El objetivo es aliviar el malestar y detectar a tiempo signos de una enfermedad más seria. Un niño que juega, bebe y duerme mejor tras unos cuidados sencillos te está dando información útil, aunque eso no excluye consultar si hay factores de riesgo.

Más que fijarte en el número, anota la edad, el comportamiento, la respiración, la hidratación, el dolor, la duración de la fiebre, las vacunas y la evolución. Estos datos evitan decisiones impulsivas y ayudan al pediatra a entender la historia.

Pediatra explorando a un niño con un fonendoscopio

¿Cuándo llevar al niño con fiebre al pediatra o a urgencias?

Pide cita con tu pediatra de atención primaria si la fiebre viene con algún síntoma que te preocupa, dura más de lo esperado, vuelve varias veces o aparece a una edad de mayor riesgo. Ve a urgencias si hay signos de alarma o empeoramiento rápido.

Consulta con el pediatra, por ejemplo, si la fiebre dura más de 48-72 horas, si el niño no recupera su comportamiento habitual entre los picos, o si hay dolor localizado (como dolor de oído intenso), tos con esfuerzo, escozor al hacer pis, diarrea importante o una enfermedad crónica. Si es fuera del horario del centro de salud, acude al punto de atención continuada o a urgencias.

Ve a urgencias si hay dificultad para respirar, alteración de la conciencia, convulsión, rigidez de cuello, manchas moradas, deshidratación importante o empeoramiento rápido, y siempre que un bebé de menos de 3 meses tenga fiebre. En una emergencia, llama al 112. Si el niño ha tomado un medicamento por error o en más cantidad de la indicada, llama al Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20.

Si el niño ha tenido una convulsión con fiebre, la AEP aconseja mantener la calma, tumbarlo de lado y lejos de objetos con los que pueda golpearse. Acude al centro de salud o al hospital más cercano para que lo valoren, sobre todo en la primera crisis. Consulta de nuevo si la convulsión se repite, dura más de 15 minutos, mueve solo una parte del cuerpo o lo ves adormilado, decaído o muy irritable.

Respecto a volver a la guardería o al colegio, tu pediatra te orientará según cómo esté el niño, su hidratación y las normas del centro.

  • Saber si la fiebre se puede vigilar en casa → Valora la edad, el comportamiento, la respiración, la hidratación y los signos de alarma, no solo el termómetro.
  • Cuidar a un bebé de menos de 3 meses con fiebre → Acude a que lo valore un profesional, aunque tenga buen aspecto.
  • Medir la temperatura con más seguridad → Usa un termómetro digital en la axila, anota el lugar y repite con la misma técnica.
  • Aliviar el malestar sin automedicarte → Ofrece líquidos, evita el exceso de ropa y habla con el pediatra antes de dar cualquier antitérmico.
  • Decidir entre pediatra y urgencias → Ve a urgencias si hay signos de alarma o empeoramiento rápido; en los demás casos, consulta con tu pediatra.
  • Niño alerta, hidratado y sin signos de alarma: Obsérvalo con atención, anota la evolución y mantén el contacto con su pediatra.
  • Bebé de menos de 3 meses con fiebre: Busca valoración sanitaria inmediata.
  • Niño con dificultad para respirar, alteración neurológica o signos de deshidratación: Acude a urgencias y llama al 112 si hay riesgo inmediato.

Lleva al pediatra los registros de temperatura, síntomas, líquidos tomados, pis y medicamentos administrados.

Preguntas frecuentes sobre la fiebre en niños

¿Qué temperatura se considera fiebre en un niño?

Según la AEP, se considera elevada la temperatura de 37,5 °C en la axila o de 38 °C en el recto. Indica siempre dónde la mediste.

¿Es peligrosa la fiebre en un bebé pequeño?

La fiebre en un bebé de menos de 3 meses debe valorarla siempre un profesional sanitario, aunque tenga buen aspecto. No esperes a ver si sigue ni intentes resolverlo solo en casa.

¿Puedo darle un baño de agua fría para bajar la fiebre?

No. La AEP no recomienda las friegas de alcohol ni los baños de agua fría. Si lo bañas, que sea con agua templada y solo si lo tolera bien. Prefiere ropa ligera, líquidos y la orientación del pediatra.

¿Debo despertar al niño para darle un antitérmico?

Si duerme tranquilo, normalmente no hace falta. Antes de dejarlo dormir, comprueba que respira bien y responde con normalidad. Si cuesta despertarlo o está muy decaído, acude a urgencias.

¿La fiebre alta provoca convulsiones en todos los niños?

No. Pero una convulsión requiere valoración sanitaria, sobre todo la primera vez. Si ocurre, mantén la calma, tumba al niño de lado, apártalo de objetos con los que pueda golpearse y pide ayuda (112) si es grave o dura mucho.

¿Cuándo hay que ir a urgencias por fiebre?

Cuando haya dificultad para respirar, somnolencia extrema, confusión, convulsión, rigidez de cuello, manchas moradas, deshidratación, dolor intenso, empeoramiento rápido o fiebre en un bebé de menos de 3 meses.

¿Puedo alternar ibuprofeno y paracetamol?

No por tu cuenta. La AEP no aconseja combinarlos ni alternarlos, y solo se plantea si el malestar es intenso y reaparece antes de la siguiente dosis, siempre según la indicación de su pediatra.

Glosario

Fiebre: Subida controlada de la temperatura del cuerpo, normalmente como respuesta a una infección. No es una enfermedad.

Temperatura axilar: Temperatura medida en la axila, el lugar más habitual en casa. Se considera elevada a partir de 37,5 °C.

Estado general: Conjunto de signos que incluye la interacción, la conciencia, la respiración, la hidratación, el color de la piel y la capacidad de beber.

Deshidratación: Pérdida de agua y sales del cuerpo, que se nota por poco pis, boca seca, llanto sin lágrimas y decaimiento.

Fiebrefobia: Miedo excesivo a la fiebre, que puede llevar a medir demasiado y a usar medicamentos de forma poco segura.

Signo de alarma: Cambio que sugiere una enfermedad grave y exige atención urgente, como la dificultad para respirar o para despertar al niño.

Cómo se ha hecho este texto

Texto elaborado con ayuda de IA y comprobado automáticamente con las fuentes de abajo el 13 de octubre de 2026; revisión médica: pendiente. Fuentes principales: AEP, Ministerio de Sanidad y AEPap; cuando no coinciden, el texto muestra la diferencia. Cómo hacemos los artículos (en portugués).

Referencias

  1. Fiebre. ¿Qué hay que saber? (Salud en Familia) · Asociación Española de Pediatría (AEP) – En Familia, Página vigente aeped.es ↗
  2. Fiebre: ¿qué hacer cuando el niño tiene fiebre? (Salud en Familia) · Asociación Española de Pediatría (AEP) – En Familia, Página vigente aeped.es ↗
  3. Los 10 errores más frecuentes sobre la fiebre en la infancia · Asociación Española de Pediatría (AEP) – En Familia, Página vigente aeped.es ↗
  4. Convulsiones febriles (Salud en Familia) · Asociación Española de Pediatría (AEP) – En Familia, Página vigente aeped.es ↗
  5. Lactante febril (Protocolos diagnósticos y terapéuticos en urgencias de pediatría) · Asociación Española de Pediatría (AEP) / SEUP, 2020 static.aeped.es ↗
  6. Calendario recomendado año 2025 · Ministerio de Sanidad, 2025 sanidad.gob.es ↗
  7. Cómo actuar si un niño tiene fiebre · Familia y Salud – Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), 2023 familiaysalud.es ↗
  8. Cómo actuar si un bebé tiene fiebre (Educación para la Salud, guarderías) · Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), Página vigente aepap.org ↗

Contenido informativo: no sustituye la consulta con tu pediatra. Ante una urgencia, llama al 112.

Cuidar a los niños, con fuentes

Artículos nuevos cada semana, con las fuentes de la AEP y del Ministerio de Sanidad.

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