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Dolor de oído en niños: causas, tratamiento y signos de alarma

El dolor de oído en niños puede deberse a otitis media, otitis externa o a mocos acumulados tras un catarro, y solo la otoscopia distingue la causa. Te explicamos cómo aliviarlo con seguridad en casa, por qué no todas las otitis necesitan antibiótico y qué signos exigen llamar al 112.

Pediatrando Publicado el Revisión médica pendiente 17 min de lectura Cómo hacemos los artículos (en portugués)
AEPMinisterio de SanidadCAV-AEPSEUP
Madre sosteniendo en brazos a un niño pequeño con dolor de oído, tocando suavemente cerca de la oreja
En este artículo
  1. Resumen
  2. ¿Qué es el dolor de oído en niños?
  3. ¿Cuáles son las principales causas del dolor de oído en un niño?
  4. ¿Cuáles son los síntomas del dolor de oído en niños?
  5. ¿Cómo se diagnostica el dolor de oído?
  6. ¿Cuál es el tratamiento del dolor de oído en niños?
  7. ¿Cómo prevenir el dolor de oído en los niños?
  8. ¿Qué hacer cuando al niño no se le pasa el dolor de oído?
  9. Preguntas frecuentes
  10. Glosario
  11. Referencias

Respuesta rápida

El dolor de oído en un niño no se puede valorar solo por el llanto o la fiebre. Puede estar relacionado con una otitis media, una otitis externa, la acumulación de líquido tras un catarro u otras causas que solo se distinguen con la exploración del oído (otoscopia). Mientras esperas la valoración, procura que esté cómodo, no le introduzcas objetos ni gotas en el oído y no le des antibiótico ni otros medicamentos por tu cuenta. Consulta con su pediatra, sobre todo si hay supuración, empeoramiento, fiebre alta, dificultad para oír o dolor que no cede. Si hay somnolencia intensa, dificultad para respirar, rigidez de cuello o una hinchazón roja y dolorosa detrás de la oreja, necesita atención inmediata: llama al 112.

El dolor de oído puede aparecer después de un catarro, durante una infección o tras un contacto repetido con el agua. Te contamos qué observar, qué hacer en casa con seguridad y cuándo pedir atención.

Resumen

  • El dolor de oído puede acompañar a catarros, otitis media, otitis externa o alergias.
  • El diagnóstico depende de la historia clínica y de la exploración del tímpano, no solo de los síntomas.
  • No introduzcas bastoncillos, aceite, alcohol, agua oxigenada ni gotas sin indicación de un profesional.
  • El pediatra puede indicar un analgésico; muchas otitis medias mejoran sin antibiótico.
  • Si hay supuración, empeoramiento, dificultad para oír o signos de gravedad, consulta sin esperar.
Primer plano de la oreja de un niño

¿Qué es el dolor de oído en niños?

El dolor de oído es un síntoma, no una enfermedad concreta. En los niños puede deberse a una inflamación o infección del oído medio o del oído externo, a líquido acumulado tras un catarro, a alergias y, a veces, a problemas de zonas cercanas, como la garganta o los dientes.

Un niño mayor puede decirte que le duele el oído. Los bebés no siempre pueden señalar dónde les duele: pueden llorar más al tumbarse, rechazar el pecho o el biberón, despertarse más veces y estar incómodos. Los lactantes también pueden frotarse o tirarse de la oreja, pero eso por sí solo no confirma una otitis: puede deberse a sueño, picor o simple costumbre. Estos comportamientos ayudan a sospechar, pero no indican la causa por sí solos.

El oído tiene varias partes. El oído externo incluye la oreja (la parte visible) y el conducto que llega hasta el tímpano. Detrás del tímpano está el oído medio, que se comunica con la parte posterior de la nariz a través de la trompa de Eustaquio. Un problema en cualquiera de estas zonas puede causar dolor, sensación de presión o menos audición.

Fíjate en el estado general del niño y pide una cita en la que le exploren el oído. El aspecto del tímpano, la presencia de supuración y la evolución de los síntomas orientan mejor las decisiones que intentar adivinar la causa en casa.

Otorrinolaringólogo explorando la oreja de un niño con un otoscopio

¿Cuáles son las principales causas del dolor de oído en un niño?

Las causas más frecuentes son la otitis media, la otitis externa y las alteraciones de la trompa de Eustaquio después de catarros o alergias. La historia, el contacto con el agua, la supuración y la exploración del tímpano ayudan a distinguirlas.

¿Qué es la otitis media?

La otitis media aguda es la infección aguda del oído medio, que está justo detrás del tímpano. Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), es una de las infecciones infantiles más frecuentes: entre el 80 y el 90 % de los niños tendrán al menos un episodio en sus primeros años de vida. Suele aparecer cuando un niño se acatarra y tiene abundante mucosidad. En ella pueden intervenir virus y bacterias, y solo con los síntomas no se puede saber cuáles.

El dolor puede ir acompañado de irritabilidad, fiebre o sensación de oído tapado. Algunos niños oyen peor durante un tiempo porque hay líquido detrás del tímpano. Además, la presión puede producir una pequeña perforación del tímpano; entonces puede salir pus o sangre por el oído y, por lo general, el dolor mejora. El diagnóstico de confirmación lo hace el pediatra con el otoscopio.

Que salga pus del oído es un dato importante para el pediatra y es motivo de consulta. No debes usarlo para empezar un antibiótico sin que lo haya visto un profesional.

¿Qué es la otitis externa?

La otitis externa es la inflamación o infección de la piel del conducto auditivo. Según la AEP, la humedad y las erosiones del conducto son las principales causas que predisponen a ella; por eso es frecuente tras baños en piscina, mar o parques acuáticos, y también cuando se utilizan bastoncillos u otros objetos que erosionan la piel.

El síntoma principal es el dolor, que empeora al tirar de la oreja, al presionarla o al masticar. A veces hay picor antes de que empiece el dolor, y puede haber sensación de taponamiento, pérdida temporal de audición y secreción clara o purulenta. Puede inflamarse la oreja y aumentar los ganglios de alrededor.

Limpia solo la parte externa de la oreja, con movimientos suaves y sin introducir bastoncillos en el conducto. Después del baño, seca la parte de fuera con una toalla suave, sin intentar llegar al fondo del oído.

¿Cómo afectan los catarros al oído?

Durante un catarro, la inflamación de la nariz puede bloquear la trompa de Eustaquio. Con la ventilación alterada cambia la presión y puede acumularse líquido en el oído medio. El niño puede notar presión, chasquidos, el oído lleno o menos audición, incluso sin infección bacteriana.

Por eso el dolor a veces empieza cuando el catarro parece que va mejorando. El pediatra valora el conjunto y decide si solo hay líquido, una otitis media u otra causa. En lactantes, los lavados nasales frecuentes con suero fisiológico pueden ayudar.

¿Qué relación hay entre las alergias y el dolor de oído?

Las alergias pueden inflamar y obstruir la trompa de Eustaquio. El líquido puede entonces acumularse en el oído medio y causar dolor, presión o menos audición. La obstrucción también puede darse junto con un catarro y los síntomas se mezclan.

No des por hecho que es alergia solo porque el niño tenga la nariz tapada. La fiebre, la supuración, el dolor intenso, el empeoramiento brusco y los cambios en el tímpano modifican la valoración. En lugar de echar sustancias en el oído, consulta con el pediatra el cuidado adecuado de la nariz y si conviene revisar la audición.

Niño con fiebre y dolor de oído, con un termómetro

¿Cuáles son los síntomas del dolor de oído en niños?

Los signos más habituales son dolor, irritabilidad, llanto, dificultad para dormir, fiebre, sensación de oído tapado y menor audición. Los bebés pueden mostrar el malestar de forma indirecta, con rechazo de las tomas o más inquietud.

El niño mayor suele describir presión, pinchazos, picor o sensación de oído lleno. El bebé, en cambio, puede estar más llorón, girar la cabeza, despertarse varias veces o mamar menos. El dolor suele ser más intenso por la noche. Tocarse la oreja, por sí solo, no confirma una otitis.

La fiebre puede acompañar a las infecciones, pero que no haya fiebre no descarta un problema en el oído. Del mismo modo, la supuración aparece en algunos casos, pero no en todos. Observa si sale líquido del oído, si huele mal, si hay sangre, dificultad para oír, desequilibrio, vómitos o dolor al tocar la parte externa.

Consulta con prioridad si el niño está muy decaído, cuesta despertarlo, tiene dolor intenso que no mejora, fiebre de 39 ºC o más o supuración por el oído. También conviene que valoren pronto a los bebés menores de 6 meses, a los niños con defensas bajas y a los que ya han tenido otitis anteriores o cirugía de oído.

Una hinchazón o un enrojecimiento doloroso detrás de la oreja puede indicar mastoiditis, una complicación de la otitis media que requiere valoración urgente. Si hay dificultad para respirar, desmayo, convulsión, rigidez de cuello, confusión, debilidad importante o empeoramiento rápido del estado general, acude a urgencias o llama al 112. Estos signos no deben esperar a una cita ordinaria.

Otorrinolaringólogo mostrando un modelo de oído a un niño y a sus padres

¿Cómo se diagnostica el dolor de oído?

El diagnóstico se basa en hablar con la familia y en la exploración física, sobre todo la otoscopia. El profesional mira el conducto y el tímpano en busca de enrojecimiento, abombamiento (tímpano «hinchado»), líquido, supuración o lesiones. El enrojecimiento por sí solo no basta para diagnosticar una otitis media.

En la consulta, cuenta cuándo empezó el dolor, si hubo catarro, fiebre, piscina o mar, uso de bastoncillos, supuración, golpes en la zona y episodios anteriores. Indica también si el niño oye peor, si el dolor empeora al tocar la oreja y qué medicamentos o gotas ha usado ya. Estos datos ayudan a distinguir entre otitis media, otitis externa y dolor que procede de la garganta o de los dientes.

La otoscopia puede resultar molesta, sobre todo si el conducto está inflamado, pero es imprescindible. El dolor por sí solo no revela si hay líquido, perforación, inflamación externa o infección. Por eso no es seguro decidir un antibiótico a partir de un mensaje, una foto o lo que le pasó a otra persona con síntomas parecidos.

Las pruebas de imagen y la valoración de la audición no son necesarias en todos los dolores de oído, pero pueden solicitarse cuando el problema persiste, se repite, se complica o se sospecha pérdida auditiva.

Si el pediatra decide esperar, suele indicarte cuándo volver a revisarlo y qué signos obligan a consultar antes. Sigue ese plan, que se adapta a la edad y a la salud del niño.

Frasco de gotas para los oídos y un termómetro junto a un juguete

¿Cuál es el tratamiento del dolor de oído en niños?

Depende de la causa. Puede incluir alivio del dolor, observación, cuidados locales o medicamentos recetados tras la exploración. No empieces un antibiótico por tu cuenta: no todo dolor de oído lo causa una bacteria y algunas gotas no son adecuadas si el tímpano está perforado.

¿Cuándo se usan medicamentos?

Lo más importante en la otitis es controlar el dolor. La AEP indica que, si el niño tiene dolor, se puede dar paracetamol o ibuprofeno; la dosis la debe indicar su pediatra según la edad y el peso. Comprueba la concentración del producto, sigue exactamente la pauta recibida, no des medicamentos de otro niño ni restos de tratamientos anteriores.

El antibiótico no siempre es necesario, incluso con otitis media confirmada. Según la AEP, alrededor del 80 % de las otitis se resuelven espontáneamente, sin antibiótico, y la SEUP indica que los síntomas suelen resolverse en 48-72 horas con analgésicos. Por eso el pediatra puede proponer controlar el dolor y observar, o dejar una receta para usarla solo si no hay mejoría pasado ese plazo. Es más probable que se indique antibiótico si el niño es menor de 6 meses, tiene mal estado general, fiebre de 39 ºC o más, supuración por el oído, episodios previos de otitis o no mejora tras 48-72 horas. Decide el pediatra tras explorar.

En la otitis externa, la AEP explica que a veces se emplean gotas con antibiótico en el oído, siempre bajo indicación médica. Nunca interrumpas, prolongues ni cambies un tratamiento sin hablar con el profesional. Y no eches antibiótico, anestésico, aceite, alcohol ni ningún remedio casero en el oído.

¿Qué cuidados en casa pueden ayudar?

Mantén al niño hidratado y ofrécele comida según la acepte; es normal que tenga poco apetito y no hace falta forzarlo. Los mimos, un ambiente tranquilo y una postura cómoda ayudan mientras se valora el dolor. Si tiene la nariz tapada, pregunta a su pediatra por medidas seguras; en lactantes, los lavados con suero fisiológico suelen ser útiles. No uses descongestionantes ni combinaciones de medicamentos por tu cuenta.

Evita mojar el oído hasta recibir indicaciones, sobre todo si hay supuración o sospecha de perforación. Si sale secreción, seca solo la parte externa con una toalla limpia. No uses bastoncillos, horquillas, tapones, velas para los oídos ni objetos para rascar. En la otitis externa, tocar el conducto suele empeorar la irritación y puede provocar heridas.

Anota la evolución de los síntomas, la temperatura si hay fiebre, la hora a la que aparece el dolor y cualquier supuración, y llévalo a la consulta. Si el dolor persiste, vuelve tras mejorar o aparece pérdida de audición, pide una nueva revisión con el pediatra o el otorrinolaringólogo.

Madre enseñando a un niño a lavarse las manos

¿Cómo prevenir el dolor de oído en los niños?

La prevención combina vacunación, menos exposición a gérmenes, protección frente al humo del tabaco y cuidado del conducto auditivo. También ayuda evitar lesionar la piel del conducto durante y después de las actividades acuáticas.

¿Qué consejos ayudan a evitar infecciones?

Mantén al día el calendario de vacunación. En España, el calendario común del Ministerio de Sanidad incluye la vacunación frente al neumococo desde los 2 meses de edad, con la pauta que corresponda a la vacuna utilizada. El Comité Asesor de Vacunas de la AEP (CAV-AEP) mantiene para 2026 la pauta 2+1 (2, 4 y 11 meses) con la vacuna antineumocócica conjugada de 15 serotipos, o la pauta 3+1 (2, 4, 6 y 11 meses) con la de 20 serotipos. El neumococo es una de las bacterias que con más frecuencia causan otitis media aguda.

Respecto a la gripe, el Ministerio de Sanidad recomienda una dosis cada temporada a los niños de 6 a 59 meses, y el CAV-AEP aconseja vacunar a todos los niños de 6 meses a 17 años. Pregunta en tu centro de salud por la campaña de cada temporada.

Lavarse las manos con frecuencia reduce el contagio de los virus del catarro y la gripe, que pueden favorecer los problemas de oído. Evita también que el niño respire humo de tabaco: no fumar en casa ni en el coche protege sus vías respiratorias. Limitar el chupete al momento de dormir también puede ayudar. Si das el pecho, es una buena protección frente a muchas infecciones, pero cada familia tiene su realidad y no debe sentirse culpable.

No introduzcas bastoncillos en el conducto del oído. La cera forma parte de la protección natural y, casi siempre, no hace falta quitarla en casa. Después del baño, seca solo la parte externa con una toalla suave.

¿Cómo proteger a los niños en las actividades acuáticas?

Los juegos en el agua son bienvenidos. Lo más útil es no manipular el conducto del oído con ningún objeto, bastoncillos incluidos, y secar suavemente la parte externa de las orejas después del baño, sin chorros, varillas ni sustancias para sacar el agua del fondo.

Si el niño tiene dolor, picor o supuración tras el baño, evita el agua hasta que lo valoren. Los niños con otitis repetidas deben consultar con el médico antes de empezar natación o buceo. Si la otitis externa se repite, el otorrinolaringólogo puede recomendar protectores específicos para los oídos.

Los protectores no sustituyen a la valoración médica ni deben usarse para seguir con la actividad pese al dolor. Lo importante es reconocer el problema pronto, evitar nuevas exposiciones al agua y pedir orientación si hay inflamación.

Niño llorando con dolor de oído mientras sus padres lo miran preocupados

¿Qué hacer cuando al niño no se le pasa el dolor de oído?

Si el dolor no mejora, vuelve o aparece con supuración, pérdida de audición o fiebre, el niño debe ser reevaluado. Que persista no es motivo para repetir medicamentos antiguos: es una señal para confirmar el diagnóstico y descartar complicaciones.

Habla con el pediatra si el dolor continúa pese a las medidas indicadas, si el niño no puede dormir ni comer, si el oído sigue tapado mucho tiempo o si los episodios se repiten. Si hay supuración, explica el color, el olor y desde cuándo ocurre.

La valoración puede incluir una nueva otoscopia, una prueba de audición y la derivación al otorrinolaringólogo. Los niños que parecen oír menos, suben el volumen de la tele o del móvil, piden que se les repita todo o tienen retraso en el habla merecen atención, aunque el dolor haya pasado. El líquido que permanece en el oído medio puede afectar a la audición y debe vigilarse. El tímpano puede tardar semanas en recuperar su aspecto normal tras una otitis; lo que indica la curación es la mejoría de los síntomas.

Acude a urgencias si hay empeoramiento rápido, mal estado general, hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja, rigidez de cuello, confusión, convulsión, dificultad para respirar o dolor intenso con vómitos repetidos. En una emergencia en España, llama al 112.

Lleva la lista de medicamentos usados, la cartilla o documento de salud infantil y la información sobre alergias y episodios anteriores. Lo más seguro es dejar que el profesional explore el oído, identifique la causa y te explique el plan de seguimiento.

  • Aliviar al niño mientras esperas la consulta → Mantenlo cómodo, ofrécele líquidos y usa solo el medicamento que te haya indicado el pediatra para ese cuadro.
  • Saber si es otitis media o externa → Observa el contexto, pero pide una exploración con otoscopia, porque el aspecto del tímpano y del conducto marca la diferencia.
  • Prevenir nuevos episodios → Mantén las vacunas al día, lávate las manos, evita el humo del tabaco y no introduzcas bastoncillos en el conducto.
  • Volver a la piscina o al mar tras el dolor → Espera a la valoración, sobre todo si hay supuración, inflamación u otitis repetidas.
  • Decidir si se puede esperar en casa → Comprueba el estado general y los signos de alarma; si hay empeoramiento rápido, alteración neurológica o hinchazón detrás de la oreja, acude a urgencias.
  • Niño con dolor leve, buen estado general y sin supuración: Consulta con su pediatra del centro de salud para que te oriente y organice la valoración, y vigila la evolución y los signos de alarma.
  • Niño con supuración, pérdida de audición, fiebre persistente o dolor que no mejora: Pide una nueva valoración con el pediatra o el otorrinolaringólogo, sin repetir tratamientos antiguos por tu cuenta.
  • Niño muy decaído, con confusión, convulsión, rigidez de cuello o hinchazón detrás de la oreja: Acude a urgencias de inmediato o llama al 112.

Preguntas frecuentes

¿El dolor de oído en un niño siempre es otitis?

No. El dolor puede deberse a otitis media, otitis externa, líquido acumulado tras un catarro, alergias o problemas de zonas cercanas. Hace falta una otoscopia para distinguir las causas.

¿Puedo echar aceite o gotas caseras en el oído del niño?

No. Las sustancias caseras y las gotas sin indicación pueden irritar el conducto o no ser adecuadas si hay perforación del tímpano. Mantén el oído seco y pide valoración.

¿Los bastoncillos causan dolor de oído?

Pueden hacerlo. Pueden lesionar la piel del conducto, empujar la cera y favorecer la otitis externa. Limpia solo la parte externa de la oreja, con suavidad.

¿Cuándo hay que ir a urgencias por un dolor de oído?

Acude de inmediato si hay somnolencia intensa, confusión, convulsión, rigidez de cuello, dificultad para respirar, empeoramiento rápido, muy mal estado general o hinchazón roja y dolorosa detrás de la oreja. Llama al 112 si lo necesitas.

¿El antibiótico cura todos los dolores de oído?

No. No todo dolor lo causa una bacteria y muchas otitis medias mejoran sin antibiótico. La necesidad depende de la exploración, la edad, la intensidad y la evolución. No uses restos de otros tratamientos ni compartas medicamentos.

¿Puede el niño bañarse con dolor de oído?

Es mejor evitar la piscina y el mar hasta que lo valoren, sobre todo si hay supuración o sospecha de lesión en el tímpano. Después, el profesional te indicará cuándo volver.

¿Puede una alergia taponar el oído?

Sí. La inflamación alérgica puede bloquear la trompa de Eustaquio, acumular líquido en el oído medio y causar presión o menos audición. Esto no sustituye a la exploración médica.

¿Qué hago si el niño oye peor después de una otitis?

Pide una nueva revisión con el pediatra. El líquido en el oído medio puede persistir cuando el dolor ya ha mejorado, y hay que vigilar la audición si la alteración continúa.

Glosario

Otitis media: inflamación o infección del espacio que hay detrás del tímpano, a menudo asociada a catarros.

Otitis externa: inflamación o infección de la piel del conducto auditivo; también llamada «oído de nadador».

Trompa de Eustaquio: conducto que une el oído medio con la parte posterior de la nariz y ayuda a equilibrar la presión.

Otoscopia: exploración en la que el profesional observa el conducto auditivo y el tímpano con un aparato con luz.

Tímpano: membrana que separa el oído externo del oído medio y vibra con los sonidos.

Mastoiditis: complicación de la otitis media que causa hinchazón, enrojecimiento y dolor detrás de la oreja; requiere atención urgente.

Supuración (secreción purulenta): líquido espeso, generalmente amarillento o verdoso (pus), que puede salir del oído en una infección.

Cómo se ha hecho este texto

Texto elaborado con ayuda de IA y comprobado automáticamente con las fuentes de abajo el 14 de octubre de 2026; revisión médica: pendiente. Fuentes principales: AEP, Ministerio de Sanidad y CAV-AEP; cuando no coinciden, el texto muestra la diferencia. Cómo hacemos los artículos (en portugués).

Referencias

  1. Otitis media aguda (Salud en Familia) · Asociación Española de Pediatría – En Familia, s. f. aeped.es ↗
  2. Otitis externa (Salud en Familia) · Asociación Española de Pediatría – En Familia, s. f. aeped.es ↗
  3. Otitis media aguda y otitis externa. Mastoiditis. Protoc diagn ter pediatr 2023;2:97-110 · Asociación Española de Pediatría, 2023 static.aeped.es ↗
  4. Calendario común de vacunación e inmunización a lo largo de toda la vida. Calendario recomendado año 2026 · Ministerio de Sanidad, 2025 sanidad.gob.es ↗
  5. Calendario de Vacunaciones e Inmunizaciones AEP 2026 · Comité Asesor de Vacunas de la AEP (CAV-AEP), 2026 vacunasaep.org ↗
  6. ¿Qué es la otitis media aguda? (hoja de información para familias) · Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP), 2025 seup.org ↗

Contenido informativo: no sustituye la consulta con tu pediatra. Ante una urgencia, llama al 112.

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