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Dolor de oído en niños: causas, cuidados y signos de alarma

El dolor de oído en un nene puede deberse a otitis media, otitis externa o líquido después de un resfrío, y solo el examen del oído distingue la causa. Te contamos cómo aliviarlo con seguridad en casa, por qué no toda otitis necesita antibiótico y qué signos exigen emergencia (107 o 911).

Pediatrando Publicado el Revisión médica pendiente 18 min de lectura Cómo hacemos los artículos (en portugués)
SciELO ArgentinaSAPMinisterio de SaludCDC
Madre sosteniendo en brazos a un niño pequeño con dolor de oído, tocando suavemente cerca de la oreja
En este artículo
  1. Resumen
  2. ¿Qué es el dolor de oído en niños?
  3. ¿Cuáles son las principales causas del dolor de oído en un niño?
  4. ¿Cuáles son los síntomas del dolor de oído en niños?
  5. ¿Cómo se diagnostica el dolor de oído?
  6. ¿Cuál es el tratamiento del dolor de oído en niños?
  7. ¿Cómo prevenir el dolor de oído en niños?
  8. ¿Qué hacer cuando el dolor de oído del nene no se pasa?
  9. Leé también
  10. Preguntas frecuentes
  11. Glosario
  12. Referencias

Respuesta rápida

El dolor de oído en un niño no se evalúa solo por el llanto o la fiebre. Puede estar relacionado con una otitis media, una otitis externa, líquido acumulado después de un resfrío u otras causas que solo se distinguen con el examen del oído (otoscopia). Mientras esperás la consulta, ponelo cómodo, no le metas objetos ni gotas en el oído y no le des antibiótico ni otro medicamento por tu cuenta. Consultá al pediatra de cabecera, sobre todo si hay secreción, empeoramiento, fiebre alta, dificultad para oír o dolor que no cede. Si hay somnolencia intensa, dificultad para respirar, rigidez de cuello o una hinchazón roja y dolorosa detrás de la oreja, necesita atención inmediata: llamá al 107 (SAME) o al 911, o andá a la guardia.

El dolor de oído puede aparecer después de un resfrío, durante una infección o tras el contacto repetido con agua. Entendé qué observar, qué hacer en casa con seguridad y cuándo consultar.

Resumen

  • El dolor de oído puede acompañar resfríos, otitis media, otitis externa o alergias.
  • El diagnóstico depende de la historia y del examen del tímpano, no solo de los síntomas.
  • No uses hisopos, aceite, alcohol, agua oxigenada ni gotas sin indicación profesional.
  • El pediatra puede indicar un analgésico; muchas otitis medias mejoran sin antibiótico, pero en los menores de 2 años suele indicarse.
  • Si hay secreción, empeoramiento, dificultad para oír o signos de gravedad, consultá sin esperar.
Primer plano de la oreja de un niño

¿Qué es el dolor de oído en niños?

El dolor de oído es un síntoma, no una enfermedad única. En los chicos puede venir de una inflamación o infección del oído medio o externo, de líquido acumulado después de un resfrío, de alergias y, a veces, de problemas en zonas cercanas, como la garganta o los dientes.

El nene más grande puede decir que le duele el oído. Los bebés no siempre pueden mostrar dónde les duele: pueden llorar más al acostarse, rechazar el pecho o la mamadera, despertarse más seguido y verse incómodos. Llevarse la mano a la oreja no siempre indica otitis: puede ser por costumbre, sueño, picazón o irritación de la piel. Estos comportamientos ayudan a sospechar, pero por sí solos no muestran la causa.

El oído tiene partes. El oído externo incluye la oreja (la parte visible) y el conducto que llega hasta el tímpano. Detrás del tímpano está el oído medio, que se comunica con el fondo de la nariz por la trompa de Eustaquio. Una alteración en cualquiera de estas zonas puede causar dolor, sensación de presión o menor audición.

Observá el estado general del nene y buscá una consulta que incluya el examen del oído. El aspecto del tímpano, la presencia de secreción y la evolución de los síntomas orientan decisiones más seguras que intentar adivinar la causa en casa.

Otorrinolaringólogo examinando la oreja de un niño con un otoscopio

¿Cuáles son las principales causas del dolor de oído en un niño?

Las causas más frecuentes son la otitis media, la otitis externa y las alteraciones de la trompa de Eustaquio después de resfríos o alergias. La historia, el contacto con agua, la presencia de secreción y el examen del tímpano ayudan a distinguirlas.

¿Qué es la otitis media?

La otitis media es la inflamación o infección del espacio que está detrás del tímpano. Es muy común en los chicos chiquitos: según el consenso de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), es la enfermedad infecciosa de origen bacteriano más frecuente en pediatría y su pico se da entre los 6 y los 24 meses de vida. Entre los factores que la favorecen están ir a la guardería, tomar mamadera en lugar de pecho, la exposición pasiva al humo del cigarrillo y haber tenido el primer episodio antes de los 6 meses. Pueden intervenir bacterias y virus, y solo por los síntomas no se sabe cuál de ellos está presente.

El dolor puede venir con irritabilidad, fiebre o sensación de oído tapado. Algunos chicos oyen menos por un tiempo porque hay líquido detrás del tímpano. Pero los antecedentes y los síntomas no alcanzan para diagnosticar una otitis: el diagnóstico se hace con la otoscopia, el examen que permite ver el conducto y el tímpano.

Si sale secreción con pus del oído, es un dato importante para el equipo de salud. No la uses para empezar un antibiótico sin consulta.

¿Qué es la otitis externa?

La otitis externa, también llamada “otitis del nadador”, es la inflamación de la piel del conducto del oído. Aparece con frecuencia después de la pileta, el mar o un parque acuático, sobre todo en verano, cuando el agua entra al conducto y encuentra una pequeña lastimadura en la piel. También es común después de pequeñas heridas causadas por hisopos, palillos o broches.

El síntoma principal es el dolor, muchas veces fuerte, que empeora al tocar o presionar la entrada del oído. Al comienzo es común la picazón. El conducto puede hincharse y puede haber un poco de secreción blanco-amarillenta. La fiebre suele ser menos frecuente que en la otitis media, lo que ayuda al médico a diferenciarlas.

La limpieza debe hacerse solo en la parte externa de la oreja, con movimientos suaves y sin meter hisopos en el conducto. Después del baño, secá solo la parte de afuera con una toalla suave, sin intentar llegar al fondo del oído.

¿Cómo afectan al oído las infecciones respiratorias?

Durante un resfrío, la hinchazón de la nariz puede tapar la trompa de Eustaquio. Con la ventilación alterada, cambia la presión y puede juntarse líquido en el oído medio. El nene puede sentir presión, chasquidos, el oído lleno o escuchar menos, incluso sin infección bacteriana.

Esto explica por qué el dolor a veces empieza cuando el resfrío parece estar mejorando. También explica por qué sonarse la nariz con mucha fuerza o usar soluciones y medicamentos sin indicación no necesariamente resuelve el problema. El pediatra evalúa el conjunto y decide si hay solo líquido, una otitis media u otra causa.

¿Qué relación hay entre las alergias y el dolor de oído?

Las alergias pueden inflamar y obstruir la trompa de Eustaquio. El líquido puede entonces acumularse en el oído medio y causar dolor, presión o menor audición. La obstrucción también puede ocurrir junto con un resfrío, y los síntomas se mezclan.

No conviene suponer que es una alergia solo porque el nene tiene la nariz tapada. La fiebre, la secreción, el dolor intenso, el empeoramiento brusco y los cambios en el tímpano modifican la evaluación. En lugar de echar sustancias en el oído, hablá con el pediatra sobre el cuidado adecuado de la nariz y sobre la necesidad de evaluar la audición.

Niño con fiebre y dolor de oído, con un termómetro

¿Cuáles son los síntomas del dolor de oído en niños?

Los signos más comunes son dolor, irritabilidad, llanto, dificultad para dormir, fiebre, oído tapado y menor audición. Los bebés pueden mostrar la molestia de forma indirecta, rechazando la comida o estando más inquietos.

El nene más grande suele poder describir presión, puntadas, picazón o sensación de oído lleno. El bebé, en cambio, puede estar más llorón, girar la cabeza, despertarse varias veces o mamar menos. Tocarse la oreja, por sí solo, no confirma una otitis.

La fiebre puede acompañar a las infecciones, pero que no haya fiebre no descarta un problema en el oído. Del mismo modo, la secreción aparece en algunos casos y en otros no. Fijate si sale líquido del oído, si hay mal olor, sangre, dificultad para oír, desequilibrio, vómitos o dolor al tocar la parte externa.

Consultá con prioridad si el nene está muy decaído, cuesta despertarlo, tiene un dolor intenso que no mejora, fiebre persistente o secreción en el oído. Los bebés, en especial los menores de 6 meses, los chicos con defensas bajas y los que ya tuvieron una cirugía o un problema previo en el oído también deben ser evaluados rápido.

La hinchazón o el enrojecimiento doloroso detrás de la oreja puede indicar una mastoiditis, una complicación de la otitis media. Si hay dificultad para respirar, desmayo, convulsión, rigidez de cuello, confusión, debilidad marcada o empeoramiento rápido del estado general, andá a la guardia o llamá al 107 (SAME) o al 911. Estos signos no pueden esperar una consulta de rutina.

Otorrinolaringólogo mostrando un modelo de oído a un niño y a sus padres

¿Cómo se diagnostica el dolor de oído?

El diagnóstico se hace con la charla con la familia y el examen físico, sobre todo la otoscopia. El profesional mira el conducto y el tímpano buscando enrojecimiento, abombamiento (tímpano “estirado” hacia afuera), líquido, secreción o lesiones. En la otitis media aguda, el tímpano suele verse enrojecido y abombado, con líquido detrás; el enrojecimiento solo no alcanza, porque el tímpano puede verse congestivo por un simple resfrío o por el llanto.

En la consulta, contá cuándo empezó el dolor, si hubo resfrío, fiebre, pileta o mar, uso de hisopos, secreción, golpes en la zona y episodios anteriores. Informá también si el nene oye menos, si el dolor empeora al tocar la oreja y qué medicamentos o gotas se usaron. Estos datos ayudan a distinguir una otitis media, una otitis externa y un dolor que viene de la garganta o de los dientes.

La otoscopia puede molestar, especialmente si el conducto está inflamado. Aun así, es esencial. El dolor solo no dice si hay líquido, perforación, inflamación externa o infección. Por eso no es seguro decidir un antibiótico por un mensaje, una foto o el relato de alguien que tuvo síntomas parecidos.

Los estudios por imágenes y la evaluación de la audición no son necesarios en todos los dolores de oído, pero pueden pedirse cuando el problema persiste, se repite, tiene complicaciones o se sospecha pérdida auditiva.

El pediatra te va a indicar cuándo volver a control. Si pasadas 48 a 72 horas el dolor, la fiebre o la secreción no mejoran, volvé a consultar para reevaluar al nene.

Frasco de gotas para el oído y un termómetro junto a un juguete

¿Cuál es el tratamiento del dolor de oído en niños?

El tratamiento depende de la causa. Puede incluir alivio del dolor, observación, cuidados locales o medicamentos indicados después del examen. El antibiótico no debe empezarse por cuenta propia, porque no todo dolor es causado por bacterias y algunas gotas no son adecuadas cuando el tímpano está perforado.

¿Cuándo se usan medicamentos?

El pediatra puede indicar un analgésico para aliviar el dolor, teniendo en cuenta la edad, el peso, las alergias, las enfermedades y otros medicamentos en uso. Seguí exactamente la indicación recibida y controlá la concentración del producto. No le des medicamentos de otro nene, no alternes remedios sin indicación y no uses sobrantes de tratamientos anteriores.

El antibiótico no siempre es necesario, aun cuando la otitis media esté confirmada, porque muchas se resuelven solas. Según el consenso de SADI y SAP, en los menores de 2 años se recomienda indicarlo precozmente. En los mayores de 2 años con un cuadro leve a moderado, de un solo oído y sin perforación, puede empezarse solo con analgésicos y postergar el antibiótico hasta las 72 horas si no hay mejoría. En los mayores de 2 años se indica antibiótico desde el comienzo si la otitis es en los dos oídos, si sale secreción, si hay otra enfermedad de base o si el cuadro es grave. Quien decide es el médico, después de examinar al nene.

En la otitis externa, el tratamiento suele hacerse con limpieza del conducto por parte del médico y gotas indicadas por el profesional. Nunca interrumpas, prolongues ni cambies el tratamiento sin hablar con el profesional. Y no pongas en el oído antibiótico, anestésico, aceite, alcohol ni ninguna solución casera.

¿Qué cuidados en casa pueden ayudar?

Mantené al nene hidratado y ofrecele comida según lo que acepte. Los brazos, un ambiente tranquilo y una posición cómoda ayudan mientras se evalúa el dolor. Si tiene la nariz tapada, preguntale al pediatra por medidas seguras para la nariz, sin usar descongestivos ni combinaciones por tu cuenta. Si toma mamadera, no se la des acostado.

Protegé el oído del agua hasta recibir indicaciones, sobre todo si hay secreción o sospecha de perforación. Si sale secreción, secá solo la parte de afuera con una toalla limpia. No uses hisopos, broches, tapones, velas para oídos ni objetos para rascar. En la otitis externa, tocar el conducto suele empeorar la irritación y puede provocar heridas.

Anotá cómo evolucionan los síntomas, la temperatura si hay fiebre, el horario en que aparece el dolor y cualquier secreción. Llevá estas anotaciones a la consulta. Si el dolor persiste, vuelve después de mejorar o aparece pérdida auditiva, pedí un control con el pediatra o el otorrinolaringólogo.

Mamá enseñándole a un nene a lavarse las manos

¿Cómo prevenir el dolor de oído en niños?

La prevención combina vacunación, menos exposición a gérmenes, protección contra el humo del cigarrillo y cuidado del conducto del oído. También ayuda evitar lastimar la piel del conducto durante y después de las actividades en el agua.

¿Qué consejos ayudan a evitar infecciones?

Mantené el carnet de vacunación al día. El Calendario Nacional de Vacunación incluye la vacuna antineumocócica conjugada a los 2 y 4 meses, con un refuerzo a los 12 meses. El Ministerio de Salud de la Nación informa que la vacuna de 20 serotipos (VCN20) está reemplazando a la de 13 serotipos (VCN13) y que los chicos que empezaron con la VCN13 pueden completar el esquema con una u otra según la disponibilidad. El neumococo puede producir enfermedades leves, como la otitis, y graves, como la neumonía y la meningitis. La vacuna antigripal anual también integra el Calendario Nacional; no requiere orden médica y está disponible en los hospitales públicos y vacunatorios del país. Consultá con tu pediatra qué dosis le corresponden a tu hijo según la edad.

Lavarse las manos seguido disminuye la transmisión de los virus del resfrío y de la gripe, que pueden favorecer los problemas de oído. Evitá también que el nene respire humo de cigarrillo: no fumar dentro de la casa ni en el auto protege las vías respiratorias. La lactancia materna también se asocia con menos otitis, y la exposición pasiva al humo y la mamadera figuran entre los factores que las favorecen. Esta orientación tiene que ser cálida y adaptarse a la realidad de cada familia, sin culpas.

No pongas hisopos dentro del conducto del oído. La cera forma parte de la protección natural y, la mayoría de las veces, no hace falta sacarla en casa. Después del baño, secá solo la parte externa con una toalla suave.

¿Cómo proteger a los chicos en actividades acuáticas?

Las actividades en el agua son bienvenidas. Lo más importante para evitar la otitis externa es no tocar el conducto con ningún objeto, incluidos los hisopos. Después de nadar, secá suavemente la parte externa de las orejas, sin chorros, hisopos ni sustancias para sacar el agua del fondo del conducto.

Si el nene siente dolor, picazón o tiene secreción después de nadar, suspendé el agua hasta que lo evalúen. Los chicos que ya tuvieron otitis repetidas deben hablar con el médico antes de empezar natación o buceo. Si la otitis externa se repite, el otorrinolaringólogo puede recomendar protectores especiales para los oídos.

Los protectores de oídos no reemplazan la evaluación y no deben usarse para seguir con la actividad a pesar del dolor. Lo más importante es reconocer el problema temprano, evitar una nueva exposición al agua y buscar orientación si hay inflamación.

Niño llorando por dolor de oído, con los padres preocupados

¿Qué hacer cuando el dolor de oído del nene no se pasa?

Si el dolor de oído no mejora, vuelve o aparece con secreción, pérdida auditiva o fiebre, el nene necesita ser reevaluado. Que persista no es motivo para repetir medicamentos viejos: es una señal para confirmar el diagnóstico y descartar complicaciones.

Hablá con el pediatra cuando el dolor continúe a pesar de las medidas indicadas, cuando el nene no pueda dormir o comer, cuando el oído quede tapado por mucho tiempo o cuando los episodios se repitan. Si hay secreción, contá el color, el olor y hace cuánto empezó. Una secreción que se prolonga por semanas necesita seguimiento profesional.

La evaluación puede incluir una nueva otoscopia, estudio de la audición y derivación al otorrinolaringólogo. Los chicos que parecen oír menos, suben el volumen del televisor o del celular, piden que les repitan todo o tienen retraso en el habla merecen atención, aunque el dolor haya pasado. El líquido que queda en el oído medio puede afectar la audición y tiene que seguirse. Es habitual que después de una otitis quede líquido detrás del tímpano: según el consenso de SADI y SAP, persiste en alrededor del 70 % de los casos a las 2 semanas, el 40 % al mes, el 20 % a los 2 meses y el 10 % a los 3 meses, y por lo general se resuelve solo.

Andá a la guardia ante un empeoramiento rápido, un estado general muy comprometido, hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja, rigidez de cuello, confusión, convulsión, dificultad para respirar o dolor intenso con vómitos repetidos. En una emergencia en la Argentina, podés llamar al 107 (SAME en muchas jurisdicciones) o al 911.

Llevá la lista de los medicamentos usados, el carnet de vacunación y la información sobre alergias y episodios anteriores. Lo más seguro es dejar que el profesional examine el oído, identifique la causa y explique el plan de seguimiento.

  • Aliviar al nene mientras esperás la consulta → Mantenelo cómodo, ofrecele líquidos y usá solo el medicamento que indique el pediatra para ese cuadro.
  • Saber si es otitis media o externa → Observá el contexto, pero buscá un examen con otoscopia, porque el aspecto del tímpano y del conducto marca la diferencia.
  • Prevenir nuevos episodios → Mantené las vacunas al día, lavate las manos, evitá el humo del cigarrillo y no pongas hisopos en el conducto del oído.
  • Volver a la pileta o al mar después del dolor → Esperá la evaluación, sobre todo si hubo secreción, inflamación u otitis repetidas.
  • Decidir si se puede esperar en casa → Fijate en el estado general y en los signos de alarma; ante un empeoramiento rápido, cambios neurológicos o hinchazón detrás de la oreja, andá a la guardia.
  • Nene con dolor leve, buen estado general y sin secreción: Hablá con el pediatra para recibir orientación y organizar la evaluación, observando la evolución y los signos de alarma.
  • Nene con secreción, pérdida auditiva, fiebre persistente o dolor que no mejora: Pedí una reevaluación con el pediatra o el otorrinolaringólogo, sin repetir tratamientos anteriores por tu cuenta.
  • Nene muy decaído, con confusión, convulsión, rigidez de cuello o hinchazón detrás de la oreja: Andá a la guardia de inmediato o llamá al 107 (SAME) o al 911.

Leé también

Preguntas frecuentes

¿El dolor de oído en un niño siempre es otitis?

No. El dolor puede venir de una otitis media, una otitis externa, líquido acumulado después de un resfrío, alergias o problemas en zonas cercanas. La otoscopia es necesaria para distinguir las causas.

¿Puedo ponerle aceite o gotas caseras en el oído a mi hijo?

No. Las sustancias caseras y las gotas sin indicación pueden irritar el conducto o no ser adecuadas si hay perforación del tímpano. Mantené el oído seco y consultá.

¿El hisopo causa dolor de oído?

Puede causarlo. El hisopo puede lastimar la piel del conducto, empujar la cera y abrir camino a la otitis externa. Limpiá solo la parte externa de la oreja, con delicadeza.

¿Cuándo el dolor de oído exige ir a la guardia?

Consultá de inmediato si hay somnolencia intensa, confusión, convulsión, rigidez de cuello, dificultad para respirar, empeoramiento rápido, estado general muy comprometido o hinchazón roja y dolorosa detrás de la oreja. Llamá al 107 (SAME) o al 911 si lo necesitás.

¿El antibiótico trata todo dolor de oído?

No. No todo dolor es causado por bacterias y muchas otitis medias mejoran solas. La necesidad depende del examen, de la edad, de la intensidad y de la evolución. No uses sobrantes ni compartas medicamentos.

¿El nene puede nadar con dolor de oído?

Es mejor suspender la pileta y el mar hasta la evaluación, especialmente si hay secreción o sospecha de lesión en el tímpano. Después, el profesional te indica cuándo volver.

¿La alergia puede causar oído tapado?

Sí. La inflamación alérgica puede bloquear la trompa de Eustaquio, acumular líquido en el oído medio y causar presión o menor audición. Eso no reemplaza el examen médico.

¿Qué hacer si el nene oye menos después de la otitis?

Pedí un control con el pediatra. El líquido en el oído medio puede seguir después de que el dolor mejora, y la audición debe controlarse si la alteración persiste.

Glosario

Otitis media: inflamación o infección del espacio detrás del tímpano, muchas veces asociada a resfríos.

Otitis externa: inflamación o infección de la piel del conducto del oído; también llamada otitis del nadador.

Trompa de Eustaquio: conducto que une el oído medio con el fondo de la nariz y ayuda a equilibrar la presión.

Otoscopia: examen en el que el profesional observa el conducto del oído y el tímpano con un aparato con luz.

Tímpano: membrana que separa el oído externo del oído medio y vibra con los sonidos.

Mastoiditis: complicación de la otitis media que causa hinchazón, enrojecimiento y dolor detrás de la oreja; requiere atención urgente.

Secreción purulenta: líquido espeso, generalmente amarillento o verdoso (pus), que puede salir del oído en una infección.

Cómo se hizo este texto

Texto preparado con apoyo de IA y verificado automáticamente con las fuentes de abajo el 14 de octubre de 2026; revisión médica: pendiente. Fuentes principales: SciELO Argentina, SAP y Ministerio de Salud; cuando no coinciden, el texto muestra la diferencia. Cómo hacemos los artículos (en portugués).

Referencias

  1. Consenso sobre diagnóstico y tratamiento de infecciones de vías respiratorias altas (SADI, con SAP, SAM y SADEBAC) · Sociedad Argentina de Infectología (SADI) – Medicina (Buenos Aires), 2012 scielo.org.ar ↗
  2. Otitis media aguda: algunos aspectos de su diagnóstico y tratamiento · Sociedad Argentina de Pediatría – Archivos Argentinos de Pediatría, 2007 sap.org.ar ↗
  3. Vacuna contra el neumococo (Calendario Nacional de Vacunación) · Ministerio de Salud de la Nación, 2026 argentina.gob.ar ↗
  4. Comienza la vacunación contra la gripe · Ministerio de Salud de la Nación, 2025 argentina.gob.ar ↗
  5. La espera vigilante para las infecciones de oído · Centers for Disease Control and Prevention (CDC), s.d. cdc.gov ↗

Contenido informativo: no reemplaza la consulta con el pediatra. Ante una emergencia, llamá al 107 o al 911.

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