En este artículo
- Resumen
- ¿Qué es la fiebre en un niño?
- ¿Cuándo preocuparse por la fiebre en un niño?
- ¿Cómo medir bien la temperatura de un niño?
- ¿Qué temperatura es fiebre según el lugar de medición?
- ¿Cómo cuidar la fiebre de un niño en casa?
- ¿Cuáles son las señales de alarma de la fiebre en un niño?
- ¿Qué es la fiebrefobia y cómo evitarla?
- ¿Cuándo llevar al niño con fiebre al pediatra o a la guardia?
- Preguntas frecuentes sobre la fiebre en niños
- Glosario
- Referencias
Respuesta rápida
La fiebre es una señal de que el cuerpo está reaccionando, generalmente a una infección; no es una enfermedad en sí. En Argentina se considera fiebre una temperatura axilar de 37,5 °C o más, medida con termómetro digital. Pero el número solo no define la urgencia: la edad, el comportamiento, la respiración y la hidratación importan más. Un bebé de menos de 3 meses con fiebre necesita que lo vea un médico en el momento. Llamá al 107 (SAME) o al 911, o andá a la guardia, si hay dificultad para respirar, mucho sueño o dificultad para despertarlo, convulsión, manchas violáceas en la piel, vómitos de todo lo que toma o si no puede tomar el pecho o líquidos. No le des medicamentos por tu cuenta y no uses baños fríos ni alcohol.
La fiebre en un nene o una nena suele generar preocupación, sobre todo cuando aparece de noche o en un bebé chiquito. Saber medir la temperatura, observar cómo está y reconocer las señales de alarma te ayuda a actuar con seguridad.
Resumen
- Mirá al nene o a la nena en su conjunto, no solo el número del termómetro.
- La fiebre en un bebé de menos de 3 meses requiere evaluación médica inmediata, aunque se lo vea bien.
- Medí con termómetro digital en la axila y anotá hora, valor y cómo estaba.
- Ofrecele líquidos (o el pecho más seguido), evitá el exceso de ropa y no uses alcohol, baños fríos ni medicamentos sin indicación del pediatra.
- Las señales de alarma requieren atención urgente, aunque la fiebre no sea alta.
¿Qué es la fiebre en un niño?
La fiebre es un aumento controlado de la temperatura del cuerpo, casi siempre como parte de la defensa contra una infección. En los trabajos publicados en Archivos Argentinos de Pediatría se la define como una temperatura axilar de 37,5 °C o más, o de 38 °C o más si se mide en el oído (timpánica) o en el recto.
La fiebre es uno de los motivos de consulta más frecuentes en pediatría. Aun así, fiebre no es sinónimo de infección grave, y lo alta que sea, por sí sola, no te dice si la causa es un virus o una bacteria.
Cuando la temperatura está subiendo, es común que tenga las manos y los pies fríos, sienta frío, tiemble, no transpire y tenga el corazón y la respiración más rápidos. Es parte de la fiebre y suele pasar cuando la temperatura se estabiliza.
El termómetro ayuda, pero no reemplaza mirar al nene. Un chico con fiebre que conversa, juega en los ratos en que baja, acepta líquidos y respira sin esfuerzo suele estar mejor que otro con menos temperatura pero muy decaído, deshidratado o con dificultad para respirar. La edad también cambia mucho el riesgo, sobre todo en los primeros meses de vida.
¿Cuándo preocuparse por la fiebre en un niño?
La fiebre preocupa cuando aparece en un bebé muy chiquito, cuando viene con señales de alarma, cuando se prolonga y el chico empeora, o cuando tiene alguna enfermedad que exige más cuidado. El número aislado no define la urgencia.
¿Cuándo preocuparse por la fiebre en un bebé o en un niño pequeño?
La primera pregunta es la edad. El Ministerio de Salud de la Nación incluye la fiebre alta (más de 38 grados) entre las señales por las que un bebé necesita atención médica urgente, y pide llevarlo cuanto antes al centro de salud u hospital más cercano. La Academia Americana de Pediatría (AAP) indica llamar al médico de inmediato si el bebé tiene menos de 3 meses y una temperatura de 38 °C o más. A esa edad puede haber infecciones serias sin otros síntomas, y por eso no conviene darle antitérmicos antes de que lo examinen, salvo indicación médica.
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) tiene un consenso específico sobre el niño menor de 36 meses con fiebre sin foco evidente, porque en los más chiquitos el pediatra debe evaluar con cuidado la posibilidad de una infección grave aunque no se vean otros síntomas. Esto no significa que toda fiebre a esa edad sea grave, sino que hay que examinar el contexto.
También cuenta la duración. Si la fiebre sigue por varios días, vuelve después de parecer que pasó o el chico no recupera el ánimo entre los picos, consultá al pediatra para que lo reevalúe, aunque se lo vea bien.
Consultá antes si tiene una enfermedad del corazón, problemas de las defensas o toma medicamentos que las bajan, como los corticoides.
En casa, fijate si toma líquidos y hace pis, cómo respira, si interactúa, si tiene dolor, si aparecen manchas en la piel y cómo evoluciona. Si mejora entre los picos, puede seguirse con la orientación de su pediatra de cabecera. Si empeora, deja de tomar líquidos o cuesta despertarlo, necesita atención sin esperar al próximo pico.
¿Puede dormir con 39 de fiebre?
En la mayoría de los casos, sí. El sueño, por sí solo, no es motivo para despertarlo varias veces solo para medirle la temperatura o darle un remedio. Pero no es seguro dejarlo dormir si cuesta despertarlo, respira con esfuerzo, tiene signos de deshidratación, dolor fuerte, convulsión, rigidez de cuello, manchas violáceas o empeora rápido. En esos casos, consultá de inmediato.
Antes de que se duerma, fijate si responde con normalidad, si respira sin esfuerzo, si pudo tomar líquidos y si hizo pis. Mantenelo con ropa liviana y con el ambiente ventilado. Los bebés que toman el pecho pueden seguir tomándolo cada vez que quieran.
Un antitérmico, si lo indica el pediatra, sirve para aliviar el malestar (llanto intenso, irritabilidad, dificultad para dormir), no para "cumplir el horario" ni solo por el número. Si tenés dudas sobre un remedio que ya se dio, sobre todo si cuidan al chico varias personas, no repitas la dosis antes de consultar con un servicio de salud.
¿Cómo medir bien la temperatura de un niño?
Usá un termómetro digital, medí siempre en el mismo lugar y anotá el valor, la hora y cómo estaba el nene en ese momento.
En casa y en el jardín o la escuela, lo más habitual es medir en la axila con termómetro digital. Los termómetros infrarrojos (de frente o de oído) pueden dar más errores, así que si tenés dudas, repetí la medición con el digital en la axila.
Cómo medir en la axila:
- Secá la axila y poné la punta del termómetro en contacto con la piel.
- Mantené el brazo del nene pegado al cuerpo hasta que el aparato suene.
- Evitá medir justo después del baño, de mucha actividad o llanto, o con el chico muy abrigado. En esos casos, esperá a que se calme y repetí.
La medición en el recto es la más precisa, pero es invasiva y en general la hace el equipo de salud. No fuerces ningún aparato en el oído, la boca ni el recto. Si el resultado no coincide con cómo se lo ve, repetí la medición correctamente y tené en cuenta el estado general como parte central de la evaluación.
¿Qué temperatura es fiebre según el lugar de medición?
El valor que define la fiebre depende de dónde se mide. Es fiebre una temperatura axilar de 37,5 °C o más, que equivale a 38 °C en el oído o en el recto.
| Lugar de medición | Se considera fiebre |
|---|---|
| Axila (lo más usado en casa) | 37,5 °C o más |
| Oído o recto | 38 °C o más |
Muchos sitios del exterior usan 38 °C porque se refieren a la medición en el recto. Por eso, decir solo que el nene "tiene 38", sin aclarar dónde y cómo se midió, puede llevar a una interpretación equivocada. Cuando hables con el pediatra o con la guardia, indicá siempre el lugar de la medición.
En la práctica, el pediatra junta temperatura, edad, síntomas y examen físico. Buscar un número de corte perfecto puede aumentar la ansiedad y distraer de lo que más importa: la respiración, el nivel de conciencia, el color de la piel y la capacidad de tomar líquidos.
¿Cómo cuidar la fiebre de un niño en casa?
El objetivo es que el chico esté cómodo y bien hidratado, no "bajar el número" a toda costa. Ofrecele líquidos, mantenelo con ropa liviana, seguí con la lactancia y dale medicamentos solo si el pediatra se los indicó para ese nene o esa nena.
La mayoría de los chicos con fiebre pueden cuidarse en casa cuando están despiertos, respiran bien, toman líquidos y no tienen señales de alarma. Ofrecele agua u otros líquidos habituales en poca cantidad y con frecuencia. Los bebés que toman solo pecho (hasta los 6 meses) no necesitan agua ni té: ofrecé el pecho más seguido. Estate atento/a a los signos de deshidratación: ojos hundidos, mucha sed, llanto sin lágrimas, boca seca y poco pis.
El exceso de ropa y las frazadas pesadas dificultan que el cuerpo pierda calor y aumentan el malestar. Mantené el ambiente ventilado. No hace falta recurrir a baños fríos, compresas heladas ni alcohol en la piel. Tampoco le des tés, remedios caseros ni miel a los bebés: nada de eso reemplaza la evaluación de la causa.
El pediatra puede indicar un antitérmico cuando la fiebre causa malestar. Cuidados importantes:
- No copies la receta de otro chico ni calcules la dosis por tu cuenta.
- No alternes ni combines antitérmicos sin indicación médica: confunde a quienes cuidan al nene y aumenta el riesgo de una dosis excesiva.
- No le des aspirina (ácido acetilsalicílico) a niños sin indicación del médico.
- Si hay circulación de dengue en tu zona y sospechás que puede ser eso, consultá antes de darle cualquier medicamento.
- Usá siempre el gotero o el dosificador del mismo frasco: el tamaño de la gota varía de un producto a otro.
- Seguí las recomendaciones de la ANMAT: no automedicar al chico, leer el prospecto, revisar el vencimiento y respetar la dosis y el intervalo indicados por el profesional.
Tener la vacunación al día, según el Calendario Nacional de Vacunación, es una de las mejores formas de prevenir varias infecciones que causan fiebre. Si falta alguna vacuna, acercate al vacunatorio o centro de salud.
¿Cuáles son las señales de alarma de la fiebre en un niño?
Son señales de que el chico puede tener una enfermedad grave. Si aparece cualquiera de ellas, andá a la guardia; si te cuesta llegar, llamá al 107 (SAME en muchas jurisdicciones) o al 911.
- dificultad para respirar o respiración muy rápida;
- mucho sueño o dificultad para despertarlo;
- convulsión (temblores, "ataque") o pérdida de conocimiento;
- no puede tomar el pecho o líquidos;
- vomita todo lo que come y bebe;
- signos de deshidratación (boca seca, ojos hundidos, casi no hace pis);
- manchas rojizas o violáceas en la piel;
- llanto que no se puede calmar de ninguna manera;
- cambio brusco en el color de la piel o de los labios.
En un bebé chiquito, además, prestá atención a si está muy "blandito" o se mueve menos de lo habitual, si tiene la temperatura muy baja, si le sale pus del oído, si el pis es oscuro o si hay sangre en las heces. Si el bebé es prematuro o nació con bajo peso, la urgencia es mayor.
También requieren atención inmediata: rigidez de cuello, confusión, dolor de cabeza o de garganta muy intenso, labios azulados o piel muy pálida y fría junto con decaimiento, y un empeoramiento rápido.
En los bebés pequeños, no esperes a que aparezcan estas señales: la fiebre antes de los 3 meses ya es motivo de consulta inmediata. A cualquier edad, si sentís que tu hijo o hija está muy distinto de lo habitual, tomá en serio esa impresión y consultá.
Mientras buscás ayuda, dejalo en una posición cómoda, no le fuerces comida ni líquidos si está muy dormido y llevá el carnet de vacunación. Contale al profesional la temperatura más alta que midieron, el lugar de la medición, la hora, los otros síntomas y cualquier remedio que le hayan dado.
¿Qué es la fiebrefobia y cómo evitarla?
La fiebrefobia es el miedo exagerado a la fiebre, como si el aumento de la temperatura, por sí solo, fuera a causar daño. Ese miedo puede llevar a actitudes poco seguras: medir a cada rato, abrigar de más al chico, alternar remedios sin indicación o querer que el termómetro vuelva a lo normal enseguida.
Estudios publicados en Archivos Argentinos de Pediatría analizaron los conocimientos y el manejo de la fiebre por parte de los padres, y muestran que es un tema en el que conviene reforzar la información que se brinda en la consulta.
Enfrentar la fiebrefobia no significa minimizar la preocupación de la familia. Una buena charla con el pediatra deja claro qué observar, cómo mantener la hidratación y cuándo consultar.
La fiebre no hay que eliminarla a cualquier costo. El objetivo es aliviar el malestar y detectar señales de una enfermedad más seria. Un nene que vuelve a jugar, toma líquidos y duerme mejor con cuidados simples te está dando información útil sobre su estado, aunque eso no reemplaza la consulta cuando hay factores de riesgo.
En lugar de mirar solo el número, anotá la edad, el comportamiento, la respiración, la hidratación, el dolor, cuánto dura la fiebre, las vacunas y la evolución. Esos registros evitan decisiones apresuradas y ayudan al pediatra a entender la historia.
¿Cuándo llevar al niño con fiebre al pediatra o a la guardia?
Consultá al pediatra cuando la fiebre venga con algún síntoma que te preocupe, dure más de lo esperado, vuelva varias veces o aparezca a una edad de mayor riesgo. La guardia es el lugar indicado cuando hay señales de alarma o un empeoramiento rápido.
Pedí una consulta con el pediatra de cabecera, por ejemplo, si la fiebre sigue por varios días, si el chico no vuelve a su comportamiento habitual entre los picos, o si tiene dolor localizado (como un dolor de oído fuerte), tos con esfuerzo, ardor al hacer pis, diarrea importante o una enfermedad crónica.
Andá a la guardia si hay dificultad para respirar, alteración de la conciencia, convulsión, rigidez de cuello, manchas violáceas, deshidratación importante o empeoramiento rápido, y ante cualquier fiebre en un bebé de menos de 3 meses. En una emergencia, llamá al 107 (SAME) o al 911. Si tomó un remedio por error o en una dosis mayor a la indicada, llamá al Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas: 0800-333-0160 (línea gratuita, las 24 horas todos los días).
Para el regreso al jardín o a la escuela después de una fiebre, consultá con el pediatra: además de que no tenga fiebre, tené en cuenta su ánimo y su hidratación.
- Saber si la fiebre se puede observar en casa → Evaluá edad, comportamiento, respiración, hidratación y señales de alarma, no solo el valor del termómetro.
- Cuidar a un bebé de menos de 3 meses con fiebre → Buscá atención médica inmediata, aunque el bebé se vea bien.
- Medir la temperatura con más seguridad → Usá termómetro digital en la axila, anotá el lugar y repetí la medición con la misma técnica.
- Aliviar el malestar sin automedicar → Ofrecé líquidos, evitá el exceso de ropa y hablá con el pediatra antes de dar cualquier antitérmico.
- Decidir entre el pediatra y la guardia → Elegí la guardia ante señales de alarma o empeoramiento rápido; en los demás casos, hablá con el pediatra.
- Nene despierto, hidratado y sin señales de alarma: Observalo con atención, anotá la evolución y mantené el contacto con el pediatra.
- Bebé de menos de 3 meses con fiebre: Buscá evaluación médica inmediata.
- Dificultad para respirar, alteración neurológica o signos de deshidratación: Andá a la guardia y llamá al 107 o al 911 si hay riesgo inmediato.
Preguntas frecuentes sobre la fiebre en niños
¿Qué temperatura se considera fiebre en un niño?
Se considera fiebre una temperatura axilar de 37,5 °C o más. Medida en el oído o en el recto, el valor equivalente es 38 °C. Indicá siempre dónde se midió la temperatura.
¿La fiebre en un bebé chiquito es peligrosa?
La fiebre en un bebé de menos de 3 meses requiere evaluación médica inmediata, aunque se lo vea bien. No esperes ni intentes resolverlo solo en casa.
¿Puedo darle un baño frío para bajar la fiebre?
No hace falta y no se recomienda. Es mejor ropa liviana, líquidos y la orientación del pediatra. Tampoco uses alcohol en la piel.
¿Tengo que despertar al nene para darle el antitérmico?
No es necesario despertarlo solo para darle un remedio o medirle la temperatura. Antes de dejarlo dormir, fijate si respira bien y responde con normalidad. Si cuesta despertarlo o está muy decaído, andá a la guardia.
¿La fiebre alta provoca convulsiones en todos los chicos?
No. La convulsión es una señal de alarma y requiere atención inmediata, cualquiera sea la temperatura. Si ocurre, protegé al chico para que no se golpee, no le pongas nada en la boca y pedí ayuda (107 o 911).
¿Cuándo la fiebre requiere ir a la guardia?
Cuando hay dificultad para respirar, mucho sueño o dificultad para despertarlo, confusión, convulsión, rigidez de cuello, manchas violáceas, deshidratación, dolor intenso, empeoramiento rápido o fiebre en un bebé de menos de 3 meses.
¿Puede ir al jardín cuando se le pasa la fiebre?
Consultá con el pediatra. Además de que no tenga fiebre, tené en cuenta su ánimo, su hidratación y la orientación del profesional que lo atiende.
¿Puedo alternar antitérmicos?
No por tu cuenta. Alternar o combinar antitérmicos sin indicación aumenta el riesgo de errores y de dosis excesivas.
Glosario
Fiebre: aumento controlado de la temperatura del cuerpo, en general como respuesta a una infección. No es una enfermedad en sí.
Temperatura axilar: temperatura medida en la axila, el lugar más usado en casa. Es fiebre a partir de 37,5 °C.
Estado general: conjunto de signos que incluye la interacción, la conciencia, la respiración, la hidratación, el color de la piel y la capacidad de tomar líquidos.
Deshidratación: pérdida de agua y sales del cuerpo, que se nota por poco pis, boca seca, ojos hundidos, llanto sin lágrimas y decaimiento.
Fiebrefobia: miedo exagerado a la fiebre, que puede llevar a medir de más y a usar remedios de forma insegura.
Señal de alarma: cambio que sugiere una enfermedad grave y exige atención urgente, como dificultad para respirar o para despertar.
Texto preparado con apoyo de IA y verificado automáticamente con las fuentes de abajo el 13 de octubre de 2026; revisión médica: pendiente. Fuentes principales: SAP, Ministerio de Salud y Hospital Posadas; cuando no coinciden, el texto muestra la diferencia. Cómo hacemos los artículos (en portugués).
Referencias
- Consenso para el uso adecuado de antibióticos en el niño menor de 36 meses con fiebre sin foco de infección evidente. Arch Argent Pediatr 2017;115 Supl 2:S27-S37 · Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) – Archivos Argentinos de Pediatría, 2017 sap.org.ar ↗
- Conocimientos y manejo de la fiebre en padres de niños. Arch Argent Pediatr 2020;118(2):89-94 · Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) – Archivos Argentinos de Pediatría, 2020 sap.org.ar ↗
- Señales de alerta (Crecer con salud – primer mes) · Ministerio de Salud de la Nación, Página vigente argentina.gob.ar ↗
- Toxicología – Centro Nacional de Intoxicaciones, Hospital Posadas (0800-333-0160) · Ministerio de Salud de la Nación – Hospital Nacional Posadas, Página vigente argentina.gob.ar ↗
- ¿Cuándo debe llamar al pediatra debido a una fiebre? · American Academy of Pediatrics – HealthyChildren.org, Página vigente healthychildren.org ↗
Contenido informativo: no reemplaza la consulta con el pediatra. Ante una emergencia, llamá al 107 o al 911.



