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Cólico del recién nacido: causas y cómo aliviarlo

El cólico del lactante es un llanto intenso y difícil de consolar en un bebé que, fuera de la crisis, parece sano. En la Argentina el pico suele darse entre la 5.ª y la 6.ª semana y baja hacia la semana 12, sin té ni remedios por cuenta propia.

Pediatrando Publicado el Revisión médica pendiente 14 min de lectura Cómo hacemos los artículos (en portugués)
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Madre sentada en el sofá, con el recién nacido en brazos y la barriga apoyada en la suya, meciéndolo para aliviar el cólico
En este artículo
  1. ¿Qué es el cólico en el recién nacido?
  2. ¿Qué causa el cólico del recién nacido?
  3. ¿Cómo saber si el llanto del bebé es cólico?
  4. ¿Cuánto dura el cólico del recién nacido?
  5. ¿Cómo aliviar el cólico del recién nacido en casa?
  6. ¿Cuándo el cólico del recién nacido pide al pediatra?
  7. ¿Cómo dejar el ambiente más tranquilo para el bebé con cólico?
  8. En la Argentina
  9. Preguntas frecuentes sobre el cólico del recién nacido
  10. Referencias

Respuesta rápida

El cólico del lactante es un llanto intenso y difícil de consolar en un bebé que, fuera de la crisis, parece sano. Según Archivos Argentinos de Pediatría (2022), el pico suele darse entre la 5.ª y la 6.ª semana. No des té ni remedios por tu cuenta. En la emergencia, llamá al 107 o al 911.

¿Qué es el cólico en el recién nacido?

El cólico del recién nacido, o cólico del lactante, es un llanto intenso, repetido y difícil de consolar en un bebé que, fuera de la crisis, parece sano. No es cualquier llanto: el hambre, el frío, el calor, el pañal sucio y las ganas de upa también hacen llorar.[1]

El llanto forma parte del desarrollo. Cuando ya revisaste lo de todos los días y el llanto sigue, puede ser cólico. No todo llanto difícil de consolar lo es. Quién lo confirma es el pediatra de cabecera, después de revisar al bebé y escuchar lo que pasó en casa.[1]

No hay un análisis que “pruebe” el cólico. El diagnóstico es clínico: lo que cuenta la familia y el examen del bebé. En Archivos Argentinos de Pediatría (2022), los criterios de Roma IV ubican el cuadro en un lactante cuyos síntomas empiezan y terminan dentro de los primeros 5 meses[1], con llanto de 3 o más horas por día[1], 3 o más días en los últimos 7 días[1], sin una causa clara y sin falla de crecimiento, fiebre ni enfermedad.[1][2]

Ese número no decide solo si el bebé está bien. Tampoco es un motivo para esperar semanas antes de pedir ayuda. Si no lo podés calmar, consultá.[4]

Es frecuente, pero no le pasa a todos. Los expertos citados por la Sociedad Argentina de Pediatría estiman una prevalencia probable de cólicos del 20 %[1]. Las causas orgánicas se describen solo en el 5 %[1][2] de los lactantes con cólicos: el 95 %[1] son bebés sanos. Por eso mirar al bebé entero ayuda más que concluir solo por la panza o los gases.

El cólico no significa que estés cuidando mal al nene. El llanto persistente no es una falla del cuidado ni una “maña” del bebé.[10] Tampoco prueba que la leche materna sea floja. Sí puede cansar a la familia. Si el llanto pesa de más, hablalo con el pediatra.[1]

bebé recién nacido llorando, con la cara colorada y las piernas encogidas hacia la panza

¿Qué causa el cólico del recién nacido?

La causa exacta no se conoce. La Sociedad Argentina de Pediatría describe una combinación de factores del ambiente familiar, inmadurez del sistema nervioso, del intestino y cambios en la microbiota.[1][2]

En la gran mayoría de las veces no hay una enfermedad del intestino. Es un trastorno funcional: el intestino funciona, pero el bebé todavía está madurando. No está demostrado que la crisis sea siempre por gases o por dolor.[1] El reflujo de esta edad no es la causa del llanto.[1]

El cólico aparece tanto en bebés que toman solo teta como en bebés que toman fórmula. Si sube bien de peso, no hace falta pasar a la fórmula para “curar” el llanto.[1] Nunca cortes la lactancia exclusiva por el cólico. Hasta los 6 meses[5] el bebé que mama necesita solo leche materna, sin agua, té, jugos ni otro líquido.[5]

A veces, la alergia a la proteína de la leche de vaca puede acompañarse de irritabilidad y llanto, pero en general hay otros síntomas, y el diagnóstico pide una prueba de reto que indica el pediatra.[1] No saques alimentos de tu dieta por tu cuenta. Las fórmulas sin lactosa no son el tratamiento del cólico: el papel de la lactosa no está demostrado.[1][2]

El té, la simpatía, el aceite esencial y el producto “natural” no son un atajo seguro. Archivos Argentinos de Pediatría (2022) no encontró utilidad en la simeticona (el principio activo de varios antigases), en los antiácidos del grupo de los “prazoles” ni en las hierbas medicinales.[1] Además de no tratar la causa, pueden ocupar el lugar de la mamada y atrasar la consulta.

mamá con el bebé recién nacido en brazos, tratando de calmarlo con cariño y un balanceo suave

¿Cómo saber si el llanto del bebé es cólico?

El llanto del cólico suele ser intenso, difícil de consolar y, muchas veces, de tarde o de noche. Empieza y termina de golpe, sin un motivo claro.[1] La cara colorada y el enojo no confirman cólico: el bebé también llora por frío, hambre, pañal o ganas de upa.

Mirá el patrón, no un solo episodio. Anotá, aunque sea simple, cuándo empieza, cuánto dura, qué pasó antes y qué ayuda a calmar. Fijate la relación con las mamadas, los eructos, la caca, el pis y el sueño. También si tiene frío o calor, el pañal mojado o la ropa ajustada.

Fuera de la crisis, el bebé con cólico suele mamar, subir de peso y tener ratos de calma. Si crece bien y no tiene fiebre, vómitos en todas las comidas ni sangre en la caca, en general no hay un problema grave detrás, y el cuadro no frena el desarrollo.[1]

Otra cosa es la disquecia. Si el nene puja, se pone colorado y después hace caca blanda, puede no ser cólico. En menores de 9 meses[1], la Sociedad Argentina de Pediatría la describe como un esfuerzo de al menos 10 minutos[1] que cede al evacuar. No uses laxantes, supositorios ni enemas por tu cuenta.[1]

En cambio, un bebé decaído, muy distinto de lo habitual o sin ratos de consuelo necesita que lo revisen. Sangre en la caca, dificultad para subir de peso, fiebre, rechazo de la teta y vómitos frecuentes no se le achacan solos al cólico.[1][4]

bebé recién nacido con la panza hinchada y tensa, con un llanto agudo

¿Cuánto dura el cólico del recién nacido?

Suele presentarse con más intensidad entre la 5.ª y la 6.ª semana de vida[1][2] y bajar de a poco hacia la semana 12[1][2], hasta desaparecer solo. Los criterios de Roma IV que usa la Sociedad Argentina de Pediatría ubican el cuadro dentro de los primeros 5 meses.[1]

Ese calendario ayuda a reconocer el cuadro, pero no reemplaza el examen del bebé. No compares a tu hijo con el del vecino. La intensidad cambia, y el cansancio hace más dura cada crisis.

Consultá al pediatra de cabecera si el llanto empezó muy temprano y vino con otra señal, si empeora sin ratos de calma, si sigue intenso después de esa etapa o si no sube de peso. El objetivo de la consulta no es solo “confirmar cólico”: es revisar la alimentación, el crecimiento y otras causas de llanto.[1][4]

bebé recién nacido durmiendo profundo después de un episodio de llanto intenso

¿Cómo aliviar el cólico del recién nacido en casa?

No hay una maniobra que corte la crisis en el momento. Lo que indica la Sociedad Argentina de Pediatría es contener a la familia, sostener la teta, no sobrealimentar y bajar los estímulos, sin té, sin cambiar la leche y sin remedio por tu cuenta.[1][2]

Empezá por lo básico: hambre, pañal, temperatura y ropa ajustada. Después probá, y parate si el bebé empeora:

  • Tomalo en brazos, respondé a lo que pide y hablale mirándolo a los ojos.[10]
  • Bajá el ruido, las visitas y las pantallas. Un lugar tranquilo ayuda a no sobrecargarlo.[1][10]
  • No lo sobrealimentes para callar el llanto. La sobrealimentación suma vómitos y más angustia.[1]
  • Seguí con la teta a demanda. Una pausa breve para que eructe puede aliviar a algunos bebés; no alargues la mamada sin fin solo para silenciar el llanto.[1][5]
  • Si toma fórmula y sube bien de peso, no cambies pico, mamadera ni marca por tu cuenta.[1]
  • Si nada lo calma, no fallaste. Ponelo boca arriba en la cuna, pedí que otro adulto tome la posta y volvé cuando estés más tranquilo.[6][10]

Mecerlo en brazos puede. Sacudirlo, no. Un movimiento brusco puede provocar lesiones graves en el cerebro, irreversibles o mortales.[10]

Las gotas de simeticona no mostraron utilidad para este cuadro.[1] Tampoco las hierbas ni el té.[1][5] Sobre los probióticos, Archivos Argentinos de Pediatría señala que el Lactobacillus reuteri fue el más estudiado, sobre todo en bebés con lactancia exclusiva, pero todavía hacen falta más estudios para precisar la indicación.[1] No es un producto de farmacia para dar por tu cuenta. Si corresponde, lo indica el pediatra.

papá haciendo un masaje suave en la panza del bebé recién nacido

¿Cuándo el cólico del recién nacido pide al pediatra?

Consultá al pediatra de cabecera si el llanto es nuevo, muy intenso o viene con un cambio en las mamadas, el peso o la caca. Andá a la guardia si el bebé parece enfermo, tiene fiebre o se golpeó.[1][4]

Señales de alarma en el cólico del recién nacido. Ministerio de Salud de la Nación, 2021[4], y Sociedad Argentina de Pediatría, 2022[1]. Emergencia: 107[3] o 911.
SeñalQué hacer
Fiebre de más de 38°[4][9]Andá a la guardia o al centro de salud ya. Llamá al 107[3] o al 911.
No se despierta para comer, respira con dificultad o le cambia de golpe el color de la piel o los labios[4]Guardia ya. Llamá al 107[3] o al 911.
Deposiciones con sangre, vómitos en todas las comidas o no sube de peso[1][4]No lo tomes como un cólico simple. Pediatra de cabecera o guardia.
Llanto permanente que no podés calmar[4]Acercate al centro de salud o a la guardia. No esperes a que “se le pase”.
Golpe o caída[4]Guardia ya, para una evaluación rápida. El ATLS, 11.ª edición, actualizado en 2025[11], indica valorar de forma rápida y ordenada a quien se golpeó y reconocer lesiones que amenazan la vida. La página consultada no trae una edad, un plazo ni un criterio numérico específico para la caída del lactante.[11]
Estás al límite y sentís ganas de sacudir al bebéPonelo boca arriba en la cuna, alejate y pedí ayuda. Nunca lo sacudás.[6][10]

¿Cuándo marcar turno con el pediatra de cabecera?

Marcá una consulta si mama menos, vomita seguido, tiene sangre en la caca, la panza queda muy distendida todo el tiempo o no sube de peso.[1][4] También si sospechás un problema en la prendida o si el llanto está agotando a quien cuida. La consulta evita dietas restrictivas y cambios de leche sin necesidad.[1]

Los controles de los primeros meses se hacen aunque el bebé esté sano. El primero es entre las 48 y las 72 horas después del alta[4]; el siguiente, a los 7 días[4]. Si no hay señales de alarma, después se pacta el control del mes.[4]

¿Cuándo ir a la guardia?

La fiebre no es cólico. Fiebre de más de 38° pide atención en el momento, tanto en el primer mes como entre el segundo y el tercer mes.[4][9] Lo mismo si no lo podés despertar para alimentarlo, respira con dificultad o le cambia de golpe el color de la piel o los labios.[4]

Si el bebé se cayó o se golpeó la cabeza, andá a la guardia ya.[4] Quien atiende primero a una persona que se golpeó tiene que evaluar el estado de forma rápida y ordenada, y reconocer lesiones que amenazan la vida. Eso es lo que orienta el ATLS, 11.ª edición, actualizado en 2025.[11] La página consultada no trae un criterio numérico propio para la caída del lactante. En la Argentina, la indicación práctica es no esperar: guardia del hospital más cercano.[4]

Si tomó té, un remedio u otro producto y empeoró, no le des más. Llamá al Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas, 0800-333-0160[8], que atiende las 24 horas[8]. Si está mal, llamá también al 107[3] o al 911.

pediatra revisando a un bebé recién nacido en un consultorio bien iluminado

¿Cómo dejar el ambiente más tranquilo para el bebé con cólico?

Un lugar previsible, con poca luz y poco ruido, puede ayudar al bebé a organizarse en la crisis. El sueño seguro sigue valiendo: boca arriba, en una superficie firme, sin objetos sueltos en la cuna.[6][10]

Elegí un cuarto tranquilo, bajá las visitas y evitá pasarlo de brazo en brazo mientras llora. Hablá bajo y hacé movimientos lentos. Si se irrita más, parate y probá otra medida.[1][10]

Los menores de 1 año tienen que dormir boca arriba, en su propia cuna, con colchón firme, sin almohadas, chichoneras, peluches ni frazadas sueltas.[6] La altura de las barandas tiene que ser de 60 cm como mínimo[6]. Si tiene barrotes, la separación tiene que ser mayor de 4,5 cm y menor de 6 cm.[6] En menores de 3 meses[7], dormir en la cama de los adultos quintuplica la posibilidad de muerte súbita, aun con lactancia exclusiva y sin alcohol, tabaco ni drogas.[7] No uses una manta suelta, un nido o un posicionador para “aguantar” el cólico a la hora de dormir.

El cansancio extremo sube el riesgo de un gesto brusco. Combinen antes quién puede tomar al bebé, preparar una comida o quedarse cerca. Quien cuida también necesita comer, tomar agua y descansar. El cólico suele pasar, pero el camino puede desgastar.[1][10]

cuarto de bebé con luz suave y un móvil

En la Argentina

En la Argentina el cólico se acompaña en el centro de salud, con el pediatra de la obra social o la prepaga, o en la guardia si hay una señal de alarma. El 5 de octubre de 2026[10] la Ciudad de Buenos Aires presentó en la Maternidad Sardá una prueba piloto del Programa de Crianza y de prevención del síndrome del bebé sacudido, junto con el Ministerio de Salud porteño.

Los controles de salud son un derecho. Se hacen en el centro de salud público más cercano o en la institución que indique la obra social, si la hay.[4] Si tenés prepaga, el camino habitual es el pediatra de cabecera de esa cobertura. Ante fiebre, un golpe, sangre en la caca o un llanto que no podés calmar, no esperes el turno: andá a la guardia del hospital más cercano.[4] En una emergencia, llamá al 107[3] (SAME en muchas jurisdicciones) o al 911.

Ese programa porteño marca tres momentos de contacto con las familias. El seguimiento pediátrico de las 4 semanas[10] coincide con el pico biológico del llanto y con el cansancio acumulado en casa. En esa consulta, el equipo pregunta por el estrés, repasa cómo calmar al bebé y recuerda que pedir ayuda es parte del cuidado.[10] La página de la Ciudad cita evidencia global: las intervenciones tempranas en maternidades logran reducir hasta un 35 %[10] las internaciones por traumatismo de cráneo de tipo abusivo en menores de 2 años[10].

Si el bebé tomó un té, una gota o un remedio que no le indicaron, el teléfono del Centro Nacional de Intoxicaciones (Hospital Posadas) es el 0800-333-0160[8], las 24 horas[8], todos los días del año. Es una línea gratuita nacional.

Preguntas frecuentes sobre el cólico del recién nacido

¿Todo recién nacido que llora mucho tiene cólico?

No. El bebé llora por hambre, frío, calor, pañal sucio, sueño y ganas de upa.[1] El cólico entra en consideración cuando esas causas se apartaron y el llanto difícil de consolar se repite, en un nene sano, dentro de los primeros 5 meses[1]. Quién lo evalúa es el pediatra de cabecera.

¿Puedo darle té para el cólico del recién nacido?

No. Hasta los 6 meses[5], el Ministerio de Salud recomienda solo leche materna, sin agua, té, jugos ni otro líquido. La Sociedad Argentina de Pediatría (2022) tampoco encontró utilidad en las hierbas medicinales.[1] El té puede ocupar el lugar de la mamada y atrasar la consulta.

¿El cólico significa que mi leche es floja?

No. La leche materna no es de mala calidad[5] y el cólico también aparece en bebés que toman fórmula.[1] No cortes la teta exclusiva por el llanto. No saques alimentos de tu dieta por tu cuenta: si hay otros síntomas, el pediatra es quien indica la prueba.[1]

¿Puedo cambiar la fórmula por el cólico?

No la cambies por tu cuenta. Si el bebé sube bien de peso, la Sociedad Argentina de Pediatría desalienta el uso de fórmulas.[1] Las fórmulas sin lactosa no tratan el cólico.[1] Quién decide si hace falta una fórmula especial es el pediatra, sobre todo si hay vómitos, sangre en la caca o poco aumento de peso.[1][4]

¿La fiebre puede ser cólico?

No. La fiebre no forma parte del cólico.[1] Si el bebé tiene más de 38°[4][9], andá a la guardia. Llamá al 107[3] o al 911.

¿Qué hago si estoy al límite con el llanto?

Ponelo boca arriba en una cuna segura[6], alejate un rato y pedí ayuda a alguien de confianza, aunque sea por el celular. Mecerlo en brazos puede; sacudirlo, no.[10] Si parece enfermo, no quiere la teta o tiene fiebre, no esperes a que pase la crisis.[4]

Cómo se hizo este texto

Texto preparado con apoyo de IA y verificado automáticamente con las fuentes de abajo el 22 de octubre de 2026; revisión médica: pendiente. Fuentes principales: SAP, Ministerio de Salud y Hospital Posadas; cuando no coinciden, el texto muestra la diferencia. Cómo hacemos los artículos (en portugués).

Referencias

  1. Trastornos funcionales gastrointestinales. Cómo tratar sin medicar · Sociedad Argentina de Pediatría (Archivos Argentinos de Pediatría), 2022 scielo.org.ar ↗
  2. Cólico del lactante: criterios de Roma IV y manejo. Noticias Metropolitanas N.º 82 · Sociedad Argentina de Pediatría, 2021 sap.org.ar ↗
  3. Recomendaciones de reanimación cardiopulmonar pediátrica · Sociedad Argentina de Pediatría, 2013 sap.org.ar ↗
  4. Los cuidados durante el primer mes de vida · Ministerio de Salud de la Nación, 2021 argentina.gob.ar ↗
  5. Beneficios de la lactancia materna para vos y tu bebé · Ministerio de Salud de la Nación, 2021 argentina.gob.ar ↗
  6. Sueño seguro: recomendaciones para el momento de dormir · Ministerio de Salud de la Nación, 2017 argentina.gob.ar ↗
  7. Las recomendaciones y sus razones científicas del sueño seguro · Ministerio de Salud de la Nación, 2017 argentina.gob.ar ↗
  8. Centro Nacional de Intoxicaciones · Ministerio de Salud de la Nación, 2019 argentina.gob.ar ↗
  9. Tu bebé del segundo al tercer mes · Ministerio de Salud de la Nación, 2017 argentina.gob.ar ↗
  10. Crianza positiva y primera infancia: taller en la Maternidad Sardá para prevenir el síndrome del bebé sacudido · Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (Ministerio de Salud porteño), 2026 buenosaires.gob.ar ↗
  11. Trauma Care Gets Major Upgrade with Launch of ATLS 11 · American College of Surgeons, 2025 facs.org ↗

Contenido informativo: no reemplaza la consulta con el pediatra. Ante una emergencia, llamá al 107 o al 911.

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